El imperio inka
no demoraron en publicar elaborados libros de sermones (Avendaño, 1649) y manuales devocionales en «quechua pastoral» (Oré, [1598]1992). Conforme fueron muriendo los miembros sobrevivientes de la élite prehispánica incaica, las poblaciones andinas fueron progresivamente percibidas como meros vasallos vulnerables a los ardides de Satanás. La preocupación por el engaño diabólico queda evidente aún en el caso de un trabajo investigado con tanto esmero como la Historia del Origen y Genealogía Real de los Reyes Incas, texto ilustrado del mercedario Martín de Murúa. (El dibujante principal fue Felipe Guaman Poma de Ayala.) La primera de varias versiones sucesivas estaba ya en realización en la década de 1580. La
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