El imperio inka

como alimento. Es por ello que las tropas comprendían más llamas que soldados, como lo informa Zárate (1862[1555]), quien afirma que las fuerzas de Quizquiz (capitán de Atahuallpa) sumaban 12 000 personas y unos 15 000 animales. Este ganado provenía en su mayoría de los rebaños dedicados al Sol, lo que atestigua el carácter mágico-religioso conferido a la guerra en la cosmovisión andina (Murra, 1978, p. 96). También hacían su aporte las autoridades locales, por lo que los hatos confiscados de los grupos rebeldes eran distribuidos entre el culto solar, los kurakas aliados y los propios guerreros (Dadenbach-Salazar, 1990, pp. 178- 179). Fuera del área nuclear, donde la nobleza disponía de sus propios hatos, los rebaños del Sol proveían además las

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx