El imperio inka

redundaban en beneficio colectivo — como celebraciones públicas y ofrendas a las wak’as — o asistir a personas que lo necesitaban. Dado el gran tamaño de sus hatos, algunos kurakas contaban además con el servicio de pastores de tiempo completo ( llama michiq ), una condición que era hereditaria. Los animales de distintos propietarios pastaban juntos, un arreglo que en el marco de economías mixtas permitía resolver eficazmente los conflictos entre ganadería y agricultura en torno al uso de los espacios y la fuerza de trabajo. L OS PASTORES Y EL TRÁFICO DE CARAVANAS ANTES DEL INCA En los Andes del Sur, la consistente presencia de bienes alóctonos en sitios con testimonios de pastoreo temprano,

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