El imperio inka

iglesia más antigua de Quito, cuya construcción comenzó en 1535— (Castro & Fernández, 2011). Un documento antiguo señala que esta iglesia fue «…encontrada a dos cuadras de la plaza [central] [de Quito] en el lugar donde los más poderosos capitanes de los incas solían vivir [,] inmediatamente hacia el oeste [de la plaza]…» (Cosar, 1924[1647], p. 1, en Terán, 2011). Otras fuentes indican que este era el vecindario en el que el hijo de Atahualpa, el Inca Auqui Topatauchi, y los miembros asociados de la familia real vivieron durante el periodo colonial temprano (Estupiñán, 1988). Como parte de los esfuerzos de restauración, se realizaron excavaciones arqueológicas debajo de secciones limitadas del convento de San Francisco a comienzos de la década 1990 (Terán, 1999, 2011). Se encontraron depósitos que contenían cerámicas incaicas y panzaleo en unidades de prueba en el extremo sureste del convento, así como numerosos entierros nativos del periodo colonial temprano con cerámicas locales caranqui, panzaleo e incaicas (Terán, 2011, pp. 132-155; Ubelaker, & Ripley, 1999). En otras unidades de prueba, los investigadores descubrieron los cimientos de anchos muros de piedra tallada un relleno interior de piedrecitas y mortero de arcilla a 1.5 metros bajo la superficie, los que parecen haber constituido la plataforma basal original de la iglesia (Terán, 2011, p. 126). Terán (2011, p. 170) sugirió que esta característica pudo haber representado un muro inca posiblemente asociado con la plaza central de Inca-Quito (también Del Pino, 2004, pp. 38-40). En las excavaciones de salvaguarda del histórico Hospital de San Juan de Dios en el centro de Quito en la década de 1980 (Rousseau, 1989; Del Pino, 2004, p. 38) se descubrió un muro de similar tamaño y construcción que, según los informes, también tenía cerámicas incaicas asociadas. El hospital, construido en 1565, está ubicado aproximadamente a 350 metros al sur de la iglesia de San Francisco. En otro lugar del histórico distrito de Quito, las excavaciones en Casa del Cadisán —ubicada aproximadamente a 500 metros hacia el este de San Francisco— también evidenciaron un posible muro inca (Delgado & Bravo, 2002). Dado el tamaño de las plazas centrales en algunos centros provinciales incaicos (por ejemplo, Huánuco Pampa, Incallajta,) no es inconcebible que estos segmentos de muros — por lo menos los dos primeros— hayan podido ser parte de un gran espacio arquitectónico que abarcara el centro del Quito incaico (Terán, 2011, p. 171; también Del Pino, 2004, pp. 38-40). En términos generales, sin embargo, la falta de concordancia entre los comentarios de los 825

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