El imperio inka

documenta Spurling (1992). Los datos históricos de Milliraya sugieren, igualmente, que los alfareros en estos sitios continuaron organizados en las unidades en que fueron reclutados, con mínima supervisión del Estado. Discusión ¿Cómo interpretar estos hallazgos? ¿Por qué los ceramistas estatales continuaron fabricando vasijas de estilo local y vasijas de estilo inca usando técnicas locales? Hay varias explicaciones posibles que no son mutuamente excluyentes. La primera, y tal vez la más circunscrita, es que los ceramistas solo fueron reentrenados para producir el estilo alfarero que mejor cumplía los propósitos políticos inca en la provincia conquistada. En otras palabras, mientras se elaboraran los aríbalos esenciales para los festines estatales que reforzaban el gobierno imperial (utilizando las técnicas disponibles), poco importaba si se confeccionaban otras formas de vasijas. Una segunda explicación posible es que los incas permitieron cierta flexibilidad en aquellas áreas bajo su gobierno indirecto. Los gobernantes locales que sirvieron como representantes del Estado pudieron haber elaborado y usado estilos y símbolos tradicionales para ayudarse a mantener su autoridad y para mostrar que la vida después de la conquista no era tan diferente de la vida anterior, una práctica que pudo haber facilitado el control estatal. Así, la estrategia inca en relación con la producción alfarera también pudo haber sido, para usar el término de Mackey, conciliatorio. Una tercera explicación posible es que la producción continuada de estilos locales fue fomentada o requerida por el Estado para señalizar la obligación de los artesanos de tributar en trabajo. En otras palabras, los objetos habrían simbolizado visualmente las contribuciones en mano de obra. Esta interpretación no es tan inverosímil si se considera que los incas obligaron a los trabajadores reasentados mantener su vestimenta, lenguaje y peinados locales (Cobo [1653, libro, 12, cap. 23]1956, p. 109). Cambiar de indumentaria, por ejemplo, era una ofensa castigable (Córdova Mejía, 1925, p. 276; Jiménez [1542/1608]1892, p. 17). Ya que los incas necesitaban preservar los marcadores étnicos locales, la producción de los estilos alfareros correspondientes pudo ser resultado natural del sistema de tributación en trabajo, en donde el «pago» pudo ser monitoreado o al menos simbolizado marcando a los individuos o a los artículos que estos producían con los estilos locales. 762

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