Arqueología, 8, 143-168. 90 Los hallazgos de semillas de cebil, ajíes, zapallos, porotos, mate, maíz, sogas de gramíneas, plumas de aves de yungas, vellones de camélidos, fragmentos de cañas de tierras bajas, entre otros en el sitio Cueva Inca Viejo (4312 msnm), en la cuenca del Salar de Pastos Grandes, es el resultado de prácticas de intercambio y circulación ancestrales en la zona (López y otros, 2015). 91 Acuto (1999), Acuto y otros (2004), Baldini y De Feo (2000), Baldini y Sprovieri (2009), Cremonte y otros (2003), Garay de Fumagalli (2003), Orgaz, Feely y Ratto (2007), Orgaz y Ratto (2013), Williams (2002-2005; 2010), Williams y otros (2005), Williams y Castellanos (2014), Williams y Villegas (2013), Wynveldt y Balesta (2009). 92 El termino calchaquí es un gentilicio utilizado en forma genérica para los habitantes del valle Calchaquí. 93 Genéricamente se ha denominado a las comunidades locales como santamarianas, caracterizadas a partir del 1000 d.C. por aldeas o poblados del tipo conglomerados dispersos a lo largo de los ríos y pukaras en zonas naturalmente defendidas, tanto en el valle homónimo, como en Tafi, Calchaquí y valles aledaños. Caracterizada tradicionalmente como señoríos hereditarios, en los últimos años se ha replanteado como sociedades corporativas o heterárquicas. La materialidad asociada al universo santamariano corresponden a piezas cerámicas del tipo urna y a la metalurgia de placas y campanas de bronce. 94 Las excavaciones realizadas mostraron al menos que parte del asentamiento tuvo dos fases de ocupación, como en la plaza, al oeste del sitio que fue construida y nivelada sobre una ocupación previa. Los contextos cerámicos indican que la ocupación principal ocurrió durante el PDR, mientras que las estructuras ubicadas alrededor de la base del cerro son del momento inca. 95 Completaba el acompañamiento manos, morteros, una cesta hecha de espinas de cactus conteniendo artefactos de textilería, fragmentos de tejidos carbonizados y un peine de hueso con decoración incisa (D’Altroy, 1999, comunicación personal. Este material lamentablemente no ha sido estudiado hasta la actualidad. 96 Las secuencias deposicionales de las unidades excavadas reflejan procesos comparables con la acumulación (en especial en el sector IV) en la parte más alta de la loma donde la superficie total parece haber sido construida artificialmente y nivelada para la construcción de los edificios (D’Altroy y otros, 2000). 97 La arquitectura de superficie estuvo superpuesta a un nivel quemado y a un componente ocupacional inca temprano datado en 1426 d.C. (QL- 4708: 550+- 30 BP). A partir de esto se planteó que una ocupación inicial inca fue seguida por un evento de incendio y que posteriormente el asentamiento fue reconstruido. 98 Esta estructura fue excavada en la década de 1980 e identificada como la residencia del curaca, quizá señor de la etnia Pular (González, 1982, p. 327). A comienzos del 1900, Juan Bautista Ambrosetti exhumó 202 tumbas con ajuares de cerámica de filiación inca, objetos de metal (especialmente hachas, pinzas y tumi en bronce estannífero) y collares (Ambrosetti, 1907-1908; González & Díaz, 1992). 733
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