CONCLUSIONES Las investigaciones de los últimos treinta años han aumentado nuestro conocimiento sobre la incorporación del noroeste argentino al Tawantinsuyu y, a su vez, su interpretación ha variado enormemente. Sabemos que la ocupación fue intensiva en algunas áreas, de corta duración en otras y que estuvo moldeada por circunstancias históricas locales. El valle Calchaquí fue uno de los territorios del NOA de mayor complejidad sociopolítica no solo porque allí los incas construyeron centros administrativos de gran tamaño sino porque además fue uno de los escenarios más importantes de la resistencia contra el dominio español; además de la concentración de grandes conglomerados o núcleos de población como Fuerte Alto de La Poma, Palermo, Cachi Adentro, Cortaderas Alto, El Churcal, Molinos y Angastaco. Evaluando la situación del valle Calchaquí señalamos ciertas semejanzas y diferencias a lo largo de su recorrido total. En su sector medio, en las quebradas altas de Angastaco-Molinos, existe una concentración de pukaras con orígenes en el PDR (9 pukaras distribuidos en una superficie de 149 ha), situación que en el sector norte del valle no se ha registrado hasta el momento. Por su parte, la lógica de localización entre lo local con sus pukaras y lo inca en las quebradas altas del Calchaquí Medio es 724
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