Rasgos similares a los descritos son frecuentes en escenarios de actividad asociados al Qhapaq ñan, como tampus, centros administrativos y terminales de carga, lo cual revela el interés del Estado por facilitar el tráfico de caravanas. Por ejemplo, Inca de Catalcito y Campamento del Inca, dos alojamientos ubicados a la vera del camino entre San Pedro de Atacama y el altiplano de Lípez, cuentan con sendas hileras de corrales intercomunicados, cada uno de ellos de dimensiones adecuadas para sujetar una recua de 30 a 40 animales durante la carga (figura 16.9). 590
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