el transporte de cargas descritos por cronistas tempranos como Xerez (1947[1534]) o Cieza de León (1962[1553]) habían sido introducidos poco tiempo antes por los incas entre los grupos locales, que anteriormente consumían carne de ciervo y utilizaban algodón para tejer. Los conquistadores habrían exagerado la importancia del pastoreo en el área porque se movían en lugares firmemente controlados por el Tawantinsuyu a lo largo del Qhapaqñan, la red vial imperial. La investigación arqueológica, sin embargo, ha puesto en duda estas ideas. Tomando en consideración los restos de camélidos recuperados en sitios preincaicos en las tierras altas desde Nariño hasta Azuay, Stahl sostiene que los camélidos domésticos circulaban como bienes suntuarios en redes de tráfico interregional antes de la conquista inca y que, eventualmente, comenzaron a ser criados localmente (1988, 2003). En los niveles superiores de Pirincay, un sitio datado entre 1200 a.C. y 200 d.C., Miller y Gill (1990) informan que los restos de camélidos —probablemente llama— alcanzan el 60 % de los huesos identificados, con lo cual reemplazan al ciervo como el taxón dominante. El pastoreo, entonces, era relativamente común en las tierras altas de Ecuador antes de la llegada de los incas. RELACIONES ENTRE PASTOREO Y AGRICULTURA DURANTE EL PIT Indudablemente la importancia del pastoreo y su relación con la agricultura variaban substancialmente en un área tan extensa y diversa (figura 16.2). Estas diferencias, que obedecían tanto a factores ambientales como sociopolíticos, son fundamentales para entender el modo en que los incas organizaron la ganadería estatal en distintos sectores del imperio. Las condiciones ideales para la cría de camélidos en los Andes se dan sobre los 4000 msnm (ecozona puna), pero las cabeceras de valles o zonas más deprimidas del altiplano (3500-4000 m o suni) también son ámbitos favorables para esta actividad. En los valles altos (2000-3500 m o kichwa) y bajos (<2000 m, yunga83) disminuye la disponibilidad de pastos naturales, por lo que los rebaños consumieron también desechos agrícolas y maíz. Por otra parte, la capacidad de carga ganadera en las zonas altas disminuye considerablemente al sur del lago Poopó (Bolivia), donde predominan condiciones de puna seca (<400 mm de precipitaciones anuales), y más aún hacia el sur y oeste de Jujuy (Argentina), en la puna desértica o salada, donde las pasturas se circunscriben al entorno de humedales. 568
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