Tomás Panire quien, en el siglo XVIII, lideró la rebelión regional vinculada a las rebeliones de Tupac Amaru (Hidalgo, 1986). Mallku Panire es la deidad tutelar más significativa para la gente de Ayquina. Aunque es invocado en la mayoría de las costumbres tradicionales, su capacidad de hacer producir lluvias benéficas para una buena siembra y para los pastos del ganado es explicitada en las peticiones que se le hacen con ocasión de la limpia de canales (Castro & Varela, 1994). Los mallku, en tanto dueños del ganado, son nombrados junto a aquellos santos a los cuales se ha otorgado el cuidado de los animales en los enfloramientos del ganado; así, San Antonio es el patrono de los pastores y de las llamas, y se lo nombra como «San Antonio llamero»; San Juan Bautista es el patrono de los ovinos; San Bartolo (Bartolomé), de las cabras, y San Roque, de los perros, animales muy queridos por los pastores por la ayuda que prestan en las labores cotidianas del pastoreo. Pero al menos en la región de estudio no podemos hablar de sustituciones tan rápidamente, porque los mallku se nombran explícitamente y siguen siendo venerados; pareciera que hay una extensión necesaria de funciones hacia los santos, dentro de un proceso activo y específico. Por ejemplo, aun cuando San Cristóbal es para todo el mundo el patrono de los conductores y se lo invoca al challar los vehículos, en el pueblo de Toconce la presencia de una nueva imagen, Sor Teresa de los Andes —traída por los carabineros del Retén de frontera—, fue designada como patrona de los choferes de la comunidad y sus visitantes. Desde ese momento se le celebra su día y ha sido incorporada como un ser significativo en cuanto tiene una función singular. Este ejemplo es claro para percibir la enorme y singular complejidad de estos procesos religiosos. 548
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx