El imperio inka

Aun así, como ningún techo inca ha sobrevivido, nuestro entendimiento de estas estructuras depende de los reportes e información etnográfica de los españoles. Esto ha generado algunas interpretaciones opuestas. François Bouchard, por ejemplo, propone que la estructura principal del techo consistía de trípodes en los muros externos sobre los que se anudaban correas (Bouchard, 1983). Vincent Lee, sobre la base de lo propuesto por Bouchard, agrega a las correas una estera y un listón de madera, techados luego con una gruesa capa de ichu (Lee, 1988). La propuesta de Lee se parece mucho a la descripción que Bernabé Cobo hizo de los techos incaicos a mitad del siglo XVII: … sobre las vigas o varas atan y tejen con cuerdas y ramales delagdos un zarzo de cañas o de varillas y rama, sobre cual, en lugar de teja, ponen cantidad de hicho; y cubríanlas antiguamente con tanta cantidad deste hicho, que he visto casas de estas antiguas, cuya cubierta tiene de grueso más de dos codos (lib. XIV, cap. III, 1964, pp. 241-242). Estos techos de gran tamaño eran estructuras impresionantes y a menudo empequeñecían los muros incaicos que los soportaban. Los empinados techos a dos o cuatro aguas, que eran comunes en las alturas, no solo proveían un refugio durante la intensa temporada de lluvia, sino que representaban un elemento visual distintivo de la arquitectura incaica. Esto es un recordatorio de que uno de los aspectos centrales de la arquitectura incaica, el techo, se ha perdido completamente para nosotros. Terrazas La construcción de terrazas agrícolas, o andenes, es una tradición andina que antecede a los incas, aunque fueron ellos quienes expandieron dramáticamente su práctica y refinaron su construcción. Investigaciones de las terrazas han revelado que los muros de contención fueron rellenados con materiales muy específicos: una capa inferior de piedras sin tallar y arcilla, cubierta con una capa de tierra fina. Hay evidencia de que esta capa era con frecuencia importada de lugares muy lejanos. Como Robin Donkin escribió, el relleno de las terrazas «permitió que la naturaleza del relleno y, por lo tanto, el balance del agua, fueran controlados» (1979, p. 33). La permeabilidad de los muros de contención permitía que el agua de irrigación se filtrara de terraza a terraza. Además, los incas con frecuencia construyeron canales de desbordamiento en los muros de terraza, lo que les permitía manejar el flujo del agua. 444

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