El imperio inka

Las construcciones incaicas están fabricadas con una variedad de materiales: piedras de campo sin tallar ensambladas con mortero de arcilla, edificios construidos con adobes y muchos otros, incluso algunos de alto prestigio, que muestran una diversidad de métodos de construcción. El templo en Raqchi, cerca de Cuzco (fig. 12.11), es un buen ejemplo de la combinación de fina albañilería de piedra y construcción de adobe. Piedra Sin duda, la forma más común de construir muros fue con piedras de campo ensambladas con mortero de arcilla. En la literatura, este tipo de construcción suele recibir el nombre de pirca, que significa simplemente «muro» en quechua. En estos casos, los incas utilizaron piedras disponibles localmente. Para sus muros de mampostería fina, por el contrario, solían viajar para conseguir piedras con la calidad, textura y color que deseaban. La mayor parte de la andesita utilizada para los edificios importantes en el Cuzco como el Coricancha proviene o de Rumiqolca, a 35 kilómetros al suroeste de Cuzco, o de Huacoto, en lo alto del lado de una montaña sobre San Jerónimo, un suburbio de Cuzco. En Ollantaytambo, la distintiva riolita de tonos rosados y rojos del Templo del 440

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