excepción quizá de su multitud de cuartos, este complejo en Huánuco Pampa guarda poca relación con la descripción de Garcilaso. Utilizando viejos documentos (entre ellos una carta de Hernando Pizarro a la Audiencia Real de Santo Domingo de noviembre de 1533) y basándose en la tradición local, Max Uhle ubicó un convento en Pachacamac, que hoy simplemente conocemos como Mamacona80 (1903, caps. XXII y XXIII, pp. 97-101). El plano de Mamacona hecho por Uhle guarda incluso menos similitud con la descripción de Garcilaso y es bastante distinto al complejo de Huánuco Pampa. Otros investigadores han señalado como potenciales acllahuasi algunas construcciones o grupos de construcciones en sitios como Pumpu, Machu Picchu, la Isla de Coatí y Raqchi. Ninguno de sus respectivos planos muestra mayor similitud con el compuesto identificado por Morris o, incluso, entre sí. Es importante notar, sin embargo, que el plano del supuesto acllahuasi en Pumpu es el que más se parece a la descripción de Garcilaso. La dificultad de identificar la función de un edificio o complejo de edificios continúa siendo un tema central en el estudio de la arquitectura incaica. Uso de los colores Se han detectado colores en diversas construcciones incaicas. El ejemplo más notorio, en cuanto es el mejor preservado, es Tambo Colorado, una instalación inca en la costa sur del Perú. Sus muros están pintados de bandas blancas, rojas y amarillas de distintos anchos y siguiendo una variedad de combinaciones (fig.12.9). Además, un patrón de triángulos repetidos, posteriormente tapados con pintura, adornaron los muros de uno de los espacios. Este patrón se asemeja a los diseños que decoran la cerámica incaica. 437
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