El imperio inka

vez flexibilidad, de la forma en que las poblaciones locales practicaban los rituales incaicos en sus localidades sagradas en el imperio. El excepcional estado de las prendas de estas figurinas vestidas — especialmente de aquellas provenientes de zonas de gran altitud— ha provisto ejemplos muy bien preservados, en miniatura, de los diversos componentes de la vestimenta de los incas. Mientras que las figurinas masculinas usan sus uncus y cargan bolsas de coca, son las figurinas femeninas las que nos proveen información sobre los diferentes componentes de su vestimenta —incluyendo vestidos, túnicas, tocados de plumas, cinturones, prendedores y las elaboradas cintas que se utilizaban para unirlos—. Con excepción de los de las jóvenes mujeres sacrificadas congeladas en las alturas, no se ha conservado en los entierros conjuntos de vestir completos, tal y como los vemos en las figurinas miniatura. Es solo con estos descubrimientos recientes que podemos comprender los diferentes componentes, los que hasta hoy solo habían sobrevivido como fragmentos. No podemos exagerar la importancia de estos descubrimientos, pues realmente expanden nuestro conocimiento sobre los vestidos incaicos, especialmente los femeninos. Como mucha de la literatura se ha enfocado en las túnicas masculinas, nuestra comprensión de la ropa que llevaban las mujeres era, hasta hace poco, escaso. Como hemos notado, esto se debía en parte a la dificultad de identificar los componentes de la ropa femenina entre los descubrimientos y fragmentos arqueológicos, ya que virtualmente todas las prendas estaban hechas de piezas rectangulares de tela, usualmente sin ningún tipo de confección. O, en el caso de las prendas que estaban cosidas, contábamos con pocas pistas para interpretar su origen o función. El importantísimo artículo de Desrosiers (1988) y su evaluación de que la mayoría de prendas femeninas fueron construidas o utilizadas de forma horizontal, mientras que las prendas masculinas tenían una orientación vertical – especialmente en lo respectivo a las aperturas para el cuello en las prendas superiores y a la dirección de los diseños - abrió nuestros ojos al reconocimiento de las prendas femeninas. En una importante investigación sobre las prendas de vestir femeninas de los Incas, A. Rowe (A. Rowe 1995-6) describe las prendas examinando materiales arqueológicos, documentos coloniales y todo lo relativo a los descubrimientos realizados en zonas de altura. Ann Rowe también observó diferencias simétricas entre las túnicas y vestidos de las mujeres incaicas 397

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx