y Hurin mirara hacia el norte. El Sapa Inca reinante se sentaba a la cabeza de las dos filas en un asiento de madera (tiana) cubierto de oro. Finalmente, se entendía que la plaza era el lugar de origen de la división cuadripartita del Tahuantinsuyo. Nuevamente, además de los caminos que salían de la ciudad, no había nada que marcara esta división. Aun así, todos eran conscientes de esta. En otras palabras, si bien hoy en día podríamos sentirnos tentados a ver la plaza como un vacío, la realidad es que encarnaba las diversas divisiones sociales, culturales y políticas que organizaban geométricamente el Tahuantinsuyo53. Si bien estas divisiones no se expresaban físicamente en la plaza, con excepción del río que la atravesaba, sí eran representadas por quienes celebraban en dicho espacio. Como mencionamos, la posición de las momias de los antiguos gobernantes incaicos determinaba la división entre Hunan y Hurin que organizaba la ciudad, así como otros centros incaicos. Más aun, el intercambio ritual obligatorio de cerveza de maíz (aqha; llamada comúnmente chicha) que se realizaba en brindis en vasos combinados que cada participante traía al festín reconocía estas divisiones y su unificación (ver Cummins, 2002). La unión sagrada de la plaza era reconocida en el primer brindis, que era intercambiado entre el Sapa Inca y su padre divino, el Sol (Inti), ritual que fue retratado por Guamán Poma de Ayala en el manuscrito de Martín de Murúa y en su Nueva Crónica y Buen Gobierno (1615) (fig. 10.18). El Sapa Inca brindaba luego con sus parientes, que ofrecían un brindis con un vaso y bebían luego de otro. Las momias brindaban también entre ellas a través de sus representantes vivos: un pariente que actuaba como su voz. Los brindis unían de forma amigable las dos partes de Cuzco (Hanan y Hurin) a la vez que reconocían la división entre estas al usar tazas de oro o plata (aquilla) (fig. 10.19) y queros (tazas de madera) combinados. El intercambio de tazas expresaba el binarismo subyacente a todas las relaciones sociales andinas. En este sentido, alguien de un rango más alto ofrecía una bebida con su mano derecha, la que era recibida por alguien de rango inferior que utilizaba su mano izquierda. Ambos brindaban entre sí. El brindis era luego correspondido en el segundo par de queros. Las personas de igual rango ofrecían y recibían el recipiente con la mano derecha, mientras que alguien inferior ofrecía un brindis recíproco con la mano izquierda, el que era recibido por su superior con la mano derecha. Estos intercambios demuestran cómo se expresaban muchos de los principios y paradigmas que subyacen a la producción artística y diseño de 342
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx