Los incas prometieron una suerte de Pax Inca no muy distinta a la Pax Romana de la antigüedad. Esto es, ofrecían a quienes ingresaran a sus dominios un mundo pacífico y ordenado, en el que no existían rivalidades ni disputas locales. Esta promesa, como veremos más adelante, implicaba más que simplemente la creación de un entorno pacífico o asegurar el acceso a alimentos y otros recursos almacenados en el Tahuantinsuyo, que eran distribuidos en épocas de escasez local por inundaciones, sequías o 331
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx