El imperio inka

cumplir para la población reducida. Es importante señalar que el documento histórico en cuestión establece que los registros locales todavía eran conservados en los quipus. Esto, de hecho, no fue inusual, ya que contamos con una amplia documentación que confirma el uso continuado de quipus durante la época colonial (Brokaw, 2010; Urton, 2002) e, incluso, hasta la actualidad (Salomon, 2004). El registro de 1670 consigna 132 tributarios en Corongo al momento del recuento; 111 de los nativos están identificados por nombre en el registro (los tributarios no registrados están consignados como ausentes en el momento del recuento). Los 111 tributarios nombrados están enumerados en el censo en seis pachacas («cientos»). El término pachacha suele usarse con frecuencia en las fuentes coloniales como un sinónimo general para ayllu (González Holguín, 1952). Los números de tributarios asignados a los seis pachacas/ayllus fueron los siguientes: Namús (19), Corongo (23), Cuyuchin (9), Cusca (7), Guauyan (21), Ucore (32). Como vimos previamente, los seis quipus en el archivo de quipus del valle de Santa de Radicati estaban organizados en 132 grupos de seis cuerdas. Las coincidencias que podemos conjeturar entre los seis quipus y los seis pachacas/ayllus coloniales del valle de Santa aparecen en la tabla 9.1. Planteo la hipótesis de que los seis quipus del valle de Santa se refieren a los registros de un arreglo similar al de los seis pachacas/ayllus de los indios Corongo en el siglo XVII, y que los 132 grupos de seis cuerdas en los quipus representaban un posible formato de cuerdas para registrar información similar a la información del censo de los 132 tributarios de Corongo en 1670. Según esta interpretación, cada uno de los seis quipus habría representado un registro de pachaca/ayllu. Los grupos de seis 311

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