EL ESTADO DE LAS CUERDAS: ADMINISTRACIÓN DE LOS QUIPUS EN EL IMPERIO INCAICO Gary Urton En cada cabeza de provincia había contadores a quien llamaban quiposcamayos, y por estos nudos tenían la cuenta y razón de lo que habían de tributar los questaban en aquel distrito, desde la plata, oro, ropa y ganado, hasta la leña y las otras cosas más menudas, y por los mismos quipos se daba a cabo de un año, o de diez o de veinte, razón a quien tenía comisión de tomar la cuenta, tan bien que un par de alpargatas no se podían esconder Cieza de León, 1967 [1551], p. 36. INTRODUCCIÓN Según lo narrado por Cieza, parecería que los incas habían ideado un sistema extraordinariamente eficiente para supervisar la recolección, gestión y desecho de bienes y recursos que eran de interés para el Estado en los asentamientos ubicados en las provincias de su vasto imperio, que abarcaba cerca de 5000 kilómetros sobre la cordillera de los Andes, desde la frontera de lo que hoy es Ecuador y Colombia en dirección sur hasta Chile central. Lo interesante de su recuento es que atribuye los logros administrativos incaicos directamente a la información contenida en los quipus, el sistema de registro de cuerdas anudadas (figura 9.1a y b). Si bien hemos aprendido mucho recientemente sobre la capacidad de registro de los quipus (Ascher & Ascher, 1997; Conklin, 2002; Urton, 2003), todavía continúa la pregunta sobre cómo exactamente es que estas coloridas cuerdas anudadas decodificaron información tan diversa, y en formas tan complejas, como lo afirma no solo Cieza, sino muchos otros comentaristas españoles. La cuestión, entonces, no es solo si podemos decir con confianza, sino demostrar, que el registro con cuerdas que los incas utilizaron a lo largo de sus vastos territorios era tan informativo y eficiente como afirman los observadores coloniales. Para entender este aspecto de cómo la administración era gestionada por medio del uso de quipus, deberíamos comenzar reconociendo algunas de las circunstancias 287
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