El imperio inka

y ser evaluados posteriormente por observaciones en el campo. Segundo, la estructura microclimática del sistema podría ser modelada y la respuesta agrometabólica de ciertos cultivos simulada para un rango de condiciones, en particular para la temperatura del suelo, la disponibilidad de agua y la frecuencia de irrigación. Los resultados serían útiles en el diseño de experimentos agrícolas empíricos que necesariamente deben hacerse; siendo los resultados de estos incorporados luego para refinar la simulación. Al mismo tiempo, se necesita mucha más investigación arqueológica, etnohistórica y etnográfica, para elucidar los numerosos problemas interpretativos basados en los datos mencionados en el artículo. El consenso general de la mayoría de investigadores es que el sitio nunca fue terminado, y de aquí se infiere que muchos de los problemas de la ingeniería de este sitio no fueron resueltos por los incas. Earls sospecha que la construcción fue llevada a cabo durante varias etapas y que frecuentemente ocurrieron errores, lo cual ocasionó nuevos cálculos y rediseños estructurales. Así pues, es necesaria mucha más investigación en la historia del proceso constructivo del sitio; asimismo, su lugar en la organización inca debe ser mejor establecido. Finalmente, debe señalarse que otros sitios arqueológicos con terrazas concéntricas como Moray son conocidos. Horkheimer (1973) menciona un sitio cerca de Rumicolca al sureste del Cuzco, y uno que vio desde un avión en Castrovirreyna, Huancavelica. Tim Tillman (comunicación personal, 1985) visitó un sitio como Moray en Carania, Cañete; de la misma manera, Hilda Araujo (comunicación personal, 2011) registró uno en el sitio de Paccha, cerca de Huancayo. En el cañón del Colca, cerca de los pueblos de Coporaque y Yanque, el río disecciona una estructura aterrazada concéntrica enorme en la que el maíz es cultivado. Todas estas estructuras del tipo Moray han sido observadas accidentalmente, así que se puede asumir que hay otros sitios similares aún sin reportar. Al menos algunas de ellas pueden haber tenido funciones similares a aquellas de Moray, pero para distintas condiciones ecoclimáticas. AGRADECIMIENTOS Queremos expresar nuestras gracias a Izumi Shimada, cuyas sugerencias y clarificaciones de los numerosos borradores del manuscrito fueron de gran ayuda para estructurar los argumentos y su comprensión. Cualquier error, por supuesto, es responsabilidad de los autores. 280

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