durante la era colonial, pero las complejas políticas del periodo generaron que fuesen abandonadas por un par de siglos. Bajo el dominio inca, un área de un radio de aproximadamente 15 kilómetros alrededor del centro de la provincia de Hatun Xauxa estuvo aparentemente dedicado al cultivo del Estado, cuyos productos fueron almacenados en una inmensa cantidad de depósitos en las pendientes adyacentes (D’Altroy, 1992) (fig. 7.6). De forma similar, los incas crearon inmensas granjas estatales en Abancay (Perú) y en la parte oeste del valle de Cochabamba (Bolivia), cuya producción estaba principalmente destinada a los ejércitos de Huayna Cápac. En Coctaca-Rodero (Jujuy, Argentina), los incas parecen haber dirigido la construcción de cerca de 6 km2 de terrazas en un área que no había sido previamente ocupada, aunque el proyecto nunca fue terminado (Albeck & Scattolín, 1991). En algunas de estas granjas estatales (ver también mitmaqkuna, a continuación), la población residente fue desplazada a la fuerza o erradicada. Lo primero parece haber sucedido en Cochabamba del este, mientras que los reacios ayaviris (del sur del Perú) fueron esencialmente exterminados, mientras que sus tierras, confiscadas. 216
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx