El imperio inka

permanente o como parte de sus tareas rotativas. La producción de recursos estatales, aristocráticos e institucionales, por ende, dependía de la energía y capacidad técnica de un estimado de dos millones de contribuyentes autosuficientes que eran movilizados como parte de un impuesto sobre el trabajo. Las condiciones que las poblaciones andinas enfrentaban para sobrevivir, con la que los incas se encontraron en su misión imperial, estaban entre las más demandantes de cualquier región en la que hayan aparecido civilizaciones de importancia. La combinación de la topografía andina y el clima trajo consigo extraordinarios retos y oportunidades. Más importante aún, la diversidad del paisaje creó una infinidad de microecosistemas a los que las sociedades tuvieron que adaptar sus estrategias de búsqueda de alimentos, pastoreo, pesca y agricultura. La magnitud de estas dificultades era sobrecogedora: cerca de dos tercios de la población vivían por encima de los 3000 msnm, trabajaban con una tecnología de la Edad de Bronce, y no contaban con un medio de transporte efectivo, ya sea acuático o sobre ruedas. El objetivo de este capítulo es explorar cómo los incas manejaron estos problemas durante su aventura imperial discutiendo una serie de elementos clave en el núcleo de su economía. Entre ellos están los pilares ambientales y sociotécnicos de su economía, la organización de la producción, la naturaleza y distribución de los servicios y productos, y la infraestructura (fig. 7.1). En este proceso, se examinarán concepciones modernas y de la época incaica para entender el proceso de toma de decisiones que probablemente se utilizó por aquel entonces. 198

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