parte de la región, la composición genética de los habitantes de cada área no sufrió cambios notables. EL ORIGEN DE LA TRIBU INCA: LA EVIDENCIA DE ADN Como se mencionó anteriormente, el ADN del pueblo inca asemeja al de la población alrededor del lago Titicaca y a la del altiplano adyacente. Esto parece indicar que la tribu inca deriva de la población del altiplano. En este sentido, podemos pensar que el mito del origen inca procedente de la región alrededor del lago Titicaca bien pudo sostener algo de verdad. Llama la atención el hecho de que el presente estudio arroja una conclusión idéntica a la teoría propuesta por Cerrón-Palomino, sobre las bases lingüísticas, que menciona que los incas eran hablantes de Puquina originarios de las orillas sureñas del lago Titicaca (véase el capítulo 3 por Cerrón-Palomino). El arqueólogo Pärssinen propone una teoría similar con base en los resultados de recientes excavaciones en la isla de Pariti, cerca de la orilla sur del lago Titicaca (véase el capítulo 17 por Pärssinen). Parece probable que las personas con una composición genética diferente a la de los incas vivieron en el sitio Huata, a las afueras de Cuzco, durante el periodo Formativo. Esta diferencia puede ser explicada si postulamos que los incas emigraron al área de Cuzco desde el lejano sureste del altiplano, en algún momento después del periodo Formativo. Teniendo en cuenta que la composición genética encontrada en los restos óseos del sitio Huata fue más cercana a la encontrada en los restos de las poblaciones del altiplano central de Perú (es decir, los wari y los pobladores de Áncash), pareciera ser que el Cuzco y sus alrededores fueron originalmente habitados por personas con una afinidad genética a aquella del altiplano central previa a la entrada y a la subsecuente expansión de la gente del altiplano. Respecto a la historia demográfica de la zona del Cuzco, vale la pena señalar que la composición del ADN de los habitantes urbanos del Cuzco (es decir, aquellos enterrados en Sacsayhuaman) difiere de la de los residentes de sitios en Machu Picchu y sus alrededores. Nos hemos referido anteriormente a la posibilidad de que la composición genética urbana del Cuzco se vio afectada por la inclusión de algunos mitimaes (quienes fueron trasferidos por el Estado inca). En esta conexión, no podemos descartar la posibilidad de que durante la larga era preinca hubo afluencias de personas a la zona del Cuzco desde regiones diferentes al altiplano de Perú, lo que permitió el establecimiento de una población 133
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