El feminismo : conferencia leída en la Sociedad Geográfica de Lima el 28 de octubre de 1911

-9- lógicas de nuestros días: El Feminismo, que paso a analizar siquiera sea sinópticamente. El principio fundamental del Feminismo es la igualdad de la poten– cialidad mental y de la habilidad para el trabajo del hombre y la mujer, igualdad como ya lo hemos visto, probada irrefutablemente por la histo– ria, y hasta por la somera observación de la vida diaria, por cuya identi– dad de personalidades, es de absoluta justicia que sean iguales ante la ley, libertándose la mujer de la forzosa y muchas veces tiránica y cruel tutela del hombre, que ningún derecho tiene a ejercer supremacía en la pareja humana. Las reformas que fundado en este principio exige el Feminismo son en síntesis las siguientes: 1 ª dar mayor amplitud y facilidades a la educa– ción de la mujer, desarrollando su intelecto y aptitudes de igual manera que en el hombre; 2ª darle acceso a los empleos públicos y profesionales liberales, para que pueda subsistir por sus propios esfuerzos, mejorando su condición económica y social; 3ª que se le conceda los mismos dere– chos civiles que al varón, libertando a la mujer casada de la dependencia del esposo, a que la ley la somete, privándola de los derechos de que goza de soltera; y 4ª que se le otorguen los derechos políticos para poder inter– venir directamente en los destinos nacionales, como miembro inteligente y apto que es del Estado. Sistemática y rudamente combaten los antagonistas del Feminismo estas reformas. La fisiología prueba, dice el profesor Bischoff, la inferioridad inte– lectual de la mujer, porque su cerebro es menos voluminoso que el del hombre. Perdone el profesor de Munich y todos los que esgrimen esta arma: no es exacto que la inteligencia dependa de la mayoría de células cerebrales, sino de las asociaciones que se establezca entre ellas; así los cerebros del gran tribuno Gambetta y del inmortal Byron, debieron su potencia psíquica, no a la abundancia de células, pues fueron pequeños, sino a un sistema complicadísimo de asociaciones protoplasmático ner– viosas; habiendo en cambio muchos cerebros voluminosos de completa imbecilidad, porque son imperfectas sus conexiones celulares. Se cita respecto a este asunto un caso muy curioso. Un sabio ruso pretendía probar la inferioridad mental de la mujer por la pequeñez de su

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