El Estado en la sombra

cuando transmitieron la noticia del combate de Pucará: adjuntaron a sus comunicaciones un recorte del diario La Situación57, que incluía el parte de guerra emitido por las fuerzas chilenas [39, 42, 43, 49 y 64]. También lo hicieron al comunicar la noticia de la suscripción del protocolo TrescotBalmaceda, con la inclusión de otro recorte del mismo diario [62, 63 y 326]. Igualmente, enviaron recortes del mismo diario con ocasión de informar acerca de la organización del denominado Partido Nacional, promovido por Piérola [53, 54 y 316]. Asimismo, Candamo y Elías despacharon envíos de artículos diversos a la sede del gobierno provisorio —primero en Cajamarca, y luego en Huaraz—, de acuerdo con lo que se les solicitaba. A fines de marzo de 1882 comunicaban al ministro de Gobierno que estaban haciendo las gestiones para la compra de papel de imprenta, en la cantidad requerida, y que le sería enviado en el siguiente vapor [91]; en junio del mismo año manifestaban que iban a proceder a buscar y comprar las distintas colecciones de leyes y reglamentos que desde la sede del gobierno se les había solicitado, para luego enviarlas a Huaraz [235]. En efecto, poco después remitieron, en dos tomos, la colección de leyes y decretos publicada por Miguel A. Lama58, y una colección de normas legales referidas a la administración municipal, y anunciaban el posterior envío de un mapa de la república y de cuadernos sobre división territorial [272]. En el curso del mismo mes se despacharon a Huaraz sellos cuya confección había sido solicitada por los ministerios de Gobierno, de Hacienda y de Guerra [238, 239 y 240], al igual que cuatro cajas que contenían un total de doscientos pares de botas [258 y 259]. 2.3. La unificación del territorio no ocupado: acciones para el reconocimiento del gobierno provisorio en el interior del país El gobierno provisorio presidido por García Calderón diseñó una serie de medidas para lograr el reconocimiento y la legitimidad de su gestión: entre otras, cabe mencionar la convocatoria del Congreso para que avalara su gobierno, y la organización de un aparato administrativo en la Magdalena para tratar los temas más urgentes e iniciar las conversaciones con las autoridades chilenas de ocupación. El gobierno provisorio era consciente de que tener la aprobación de Lima y de las zonas ocupadas no era suficiente para legitimarse59. Debía conseguir el apoyo de los vecinos y de los militares más notables del interior del país para reforzar su mandato. La tarea no se presentaba 46

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