El Estado en la sombra

cesión territorial, y que apoyaron con entusiasmo el grito de Montán; mientras que Cáceres y sus hombres habrían sido los únicos que negaron la posibilidad de dicha cesión: Frente a esta renuncia del conjunto de la clase dirigente, solo Andrés A. Cáceres y sus «montoneras» emprendieron desde 1882 en las serranías andinas una obstinada resistencia a la vez contra la ocupación chilena y contra la actitud de la oligarquía civilista (Bonilla, 2005, pp. 662-663). El panorama fue mucho más complejo. Sabemos que la élite civilista se negó, en principio, a la paz con cesión territorial, y prueba de ello es el destierro al que fue sometido el presidente García Calderón. Además, otros dirigentes civilistas fueron también desterrados por no querer aceptar las condiciones que ponía Chile para la paz. Nosotros mismos hemos publicado la documentación personal de uno de ellos, Manuel Candamo, quien por medio de cartas a su esposa, desde su confinamiento en Chile, rechazaba la cesión territorial, y además tuvo durísimas palabras contra Miguel Iglesias20 con ocasión del grito de Montán (Puente Candamo & Puente Brunke, 2008, pp. 186-190). Por otro lado, en la documentación que ofrecemos en este libro aparecen numerosas comunicaciones en las que Candamo y Elías, como delegados del gobierno provisorio en Lima, envían ayuda de diverso tipo al general Cáceres a lo largo del primer semestre de 1882, y en otras ocasiones lamentan no poder remitir mayores apoyos. Por tanto, debe matizarse la afirmación en el sentido de que la clase dirigente peruana habría sentido un «profundo alivio» al enterarse del grito de Montán (Bonilla, 2005, pp. 664-665). Muchos de sus integrantes, en efecto, respaldaron la postura de Iglesias, pero muchos otros la rechazaron. Sin embargo, con el paso de los meses fue ganando terreno la idea de la inevitabilidad de la cesión territorial, al no presentarse ninguna otra alternativa viable. El mismo Candamo, desde su destierro en Chile se lo comentó a su esposa, en carta del 12 de julio de 1883: Resultado de todo será al fin y a la postre que perderemos Tarapacá, Arica y Tacna, y mientras tanto la guerra continúa y se tiene la persuasión de que no podremos librarnos de ese temerario desmembramiento de nuestro territorio (Puente Candamo & Puente Brunke, 2008, p. 384). * * * En comparación con lo ocurrido en Chile, en el Perú se ha publicado poca documentación del tiempo de la Guerra del Pacífico. En el país del sur se 22

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