transmitió por escrito esa propuesta a su gobierno en Santiago, evidentemente no fue aceptada. Esta iniciativa de los ministros francés y británico se suscitó, muy probablemente, por el recelo con el que percibían las acciones de mediación que por esas mismas fechas desarrollaba en Lima el ministro norteamericano Hurlbut (Yábar, 2009, II, p. 145). 3.5. Chile frente a la búsqueda de la paz Candamo y Elías, como agentes confidenciales del gobierno provisorio, tuvieron muy claro el propósito de la obtención de la paz sin cesión territorial. Con ese fin desarrollaron todos sus esfuerzos, tal como aparece en la documentación que publicamos. Además de las gestiones realizadas con los representantes diplomáticos de los Estados Unidos —que durante varios meses apoyaron la posición peruana—, tuvieron conversaciones con plenipotenciarios de otras naciones, y además sostuvieron una constante correspondencia con los diplomáticos peruanos en el exterior. Junto con ello, tuvieron también contactos con las autoridades chilenas en Lima. Sin embargo, la primera gestión directa de parte del gobierno provisorio con autoridades chilenas se había producido el 1 de marzo de 1881, cuando Manuel María Gálvez189, ministro de García Calderón, se entrevistó con los representantes chilenos José Francisco Vergara190 y Eulogio Altamirano191. Gálvez solicitó la desocupación de Lima como condición para iniciar las conversaciones de paz. Considerando que eso implicaba el reconocimiento formal del gobierno provisorio, los representantes chilenos no aceptaron el planteamiento. Ante esa situación, el gobierno de García Calderón se propuso lograr el reconocimiento de la comunidad internacional, con el fin de presentarse ante Chile como un gobierno legítimamente establecido (Yábar, 2009, II, pp. 122-123). A fines de mayo de 1881 llegó a Lima —como ya hemos referido— el nuevo ministro de Chile, Joaquín Godoy, cuyo objetivo principal era presionar al gobierno de García Calderón a aceptar las condiciones chilenas para la paz. En julio se iniciaron las reuniones entre Godoy y los representantes del gobierno provisorio. Ante el planteamiento de las condiciones que establecía Chile para el logro de la paz —entre las que estaba la cesión territorial— García Calderón se abstuvo de responder, alegando que el Congreso todavía no se había instalado, y que por tanto él carecía de autoridad para negociar la paz. Cuando finalmente este se reunió, en julio, y estableció las atribuciones, no se incluía la cesión territorial, y García Calderón fue muy firme en esa negativa. Ante ello, 132
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