disponer el viaje de los enviados especiales William Trescot y Walker Blaine, hijo del secretario de Estado153. Isaac Christiancy154, ministro de los Estados Unidos en Lima, había manifestado su impresión de que el interés de Chile no era el del logro de la paz, sino el de ocupar la mayor parte del territorio peruano. Así, acusó al país sureño de haber rechazado la posibilidad de tratar la paz con Piérola. Planteó la hipótesis de que Chile habría propiciado la división peruana entre los seguidores de Piérola y de García Calderón, con el fin de provocar una guerra civil y así tener un pretexto para la mencionada ocupación del territorio. Sin embargo, Christiancy atribuyó igualmente responsabilidad a los peruanos, por no ser capaces de constituir un gobierno que los representara en conjunto (García Calderón, 1949, p. 286). Fue el 26 de junio de 1881 cuando los Estados Unidos reconocieron oficialmente al gobierno de García Calderón, al argumentar que estaba apoyado por los sectores más influyentes del Perú, y que buscaba restablecer el orden constitucional y entablar negociaciones de paz con Chile (Lynch, 1882, documentos, p. LIII). Al parecer, el ministro Stephen A. Hurlbut —sucesor de Christiancy— presionó a los jefes militares peruanos con el fin de que reconocieran la autoridad de García Calderón155. Su objetivo era conseguir que Chile aceptara la paz a cambio solo de una indemnización pecuniaria. Estaba convencido de la inconveniencia de una anexión territorial por la fuerza156, y entendía que, si alcanzaba sus objetivos, la influencia y el prestigio de los Estados Unidos en la América del Sur se acrecentarían notablemente157. Para ello, Hurlbut consideraba vital la unificación del Perú bajo el gobierno provisorio presidido por García Calderón (Manrique, 1981, pp. 123-124). Así, este vio en la posición de los Estados Unidos la principal garantía para el logro de la paz con Chile sin cesión territorial. En este sentido, fue importante la reunión que tuvo Hurlbut, el 7 de setiembre de 1881, con Carlos Elías, Elías Mujica158 y José Gregorio García. Elías aún no era agente confidencial del gobierno provisorio, pero ya actuaba en defensa de la posición peruana ante Chile. En esa reunión Hurlbut manifestó que la desunión de los líderes políticos peruanos dificultaba que los Estados Unidos influyeran con eficacia en las negociaciones con Chile. Por tanto, consideraba que era importante el logro de la adhesión del jefe políticomilitar del Norte, contralmirante Montero, al gobierno provisorio, lo cual se produjo, en efecto, algunas semanas después. Afirmó el ministro norteamericano que si la autoridad del gobierno provisorio se consolidaba, 118
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