El conspirador, autobiografía de un hombre público : novela político social
- 81 - solo los tontos ó ilusos le sacrifican su porvenir y bienestar. Y dolorosamente impresionado, rememo~ raba mis primeras y nobles ambiciones, mis patrióti– cas y rectas intencione ; cuando yo candorosamente imaginaba que, para elevarme para conquistar parti– darios y merecer el apoyo de mis amigos, necesitaba, andar muy largo camino en el que, mi honradez y mis méritos serían las fuerzas que habían de impul– sarme adelante. Mi historia en el ministerio ele Hacienda, puedo resumirla en dos palabras; como que es la historia ya vulgar que, con escasas excepciones, se repite todos los dias entre nosotros. F irm,é más de un contrato ruinoso para el país, sin tener en cuenta más que la utilidad que á mí me reportaba. Esta confesión sería bochornosa para mí, si razones mil no abonaran en mi favor. Yo era jóven, ambicioso, calculador; veíame rodeado de hombres acaudalados llenos de prestigio y ele buen crédito, y cuya historia era con puntos y comas, la misma que yo me pro– ponía seguir. Y con esa lógica sofística y artificiosa, decíame á mí mismo;- Por qué en mí ha de ser mancha deshonrosa, lo que en ellos es aureola que les presta grandeza y superioridad! ... ¿ Cuándo la pobreza honrada, se ha elevado debido á sus rn,ere– cimientos? ... Yo no tengo, ni encuentro, más que un camino que me conduzca allá, donde yo ambi– ciono llegar; y sin dinero, sm mucho dinero, no me 11
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx