El conspirador, autobiografía de un hombre público : novela político social
---- 76 - cosa alguna. Es que el militar en tiempo de paz, es como llave sin uso; va llenándose de moho, hasta quedar completamente inutilizada. Como felizmente yo, no tenía de militar más que el grado de coronel, dado por los revolucionarios, fuéme fácil entrar de nuevo á la vida activa que yo buscaba, como un medio de elevarme y manifestar mis aptitudes de hombre de Estado. En el lapso de tiempo trascurrido, desde la batalla de Arequipa, hasta la época á la que voy á referirme, habíanse sucedido algunos cambios políticos, favo– rables á mi partido y al círculo de amigos mios. Yo había alcanzado uno de esos puestos conceji– les, que son el primer escalón de los que aspiran subir más arriba. Allí adquirí gran número de ami– gos, muy adictos á mi persona, y conquistados con favores y concesiones ventajosas para ellos. Decíase que yo era « muy amigo de mis amigos o ; y esta reputación es la más valiosa y eficaz, para conquistar fácilmente simpatías y adhesiones. Mis amigos, sin olvidar aquella reputación de valiente, conquistada por mí en la batalla de Are– r¡uipa, alcanzaron que el Congreso, que á la sazón funcionaba, me acordara la efectividad de mi coro– nelato. Un dia, Su Exelencia el presidente de la Repú– blica, envió á buscarme con uno de sus edecanes. La presencia de estos galoneados señores, nos pro– duce viva impresión, ya sea de susto ó de alegría á los que nos hallarnos en espectativa de la situación, como me encontraba yo entónces,
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