El conspirador, autobiografía de un hombre público : novela político social

-- 48 crebir cartitas á mi muJer, ya sabrá usté qmen es Bartola Fachini. Las últimas palabra~ las dijo cuando yo había ya 0 anado la puerta de salida. Y mis amigos que me aseguraban ser cosa bién fácil conquistar á una mujer casada! ..... . Así ter-minó mi primera y _desgraciada conquista amorosa, y semi-picarezca. Era pues inevitable volver al colegio sin la queri– da, y muy más humillado que lo que antes estuve! ¡Ah! yo sentía en mi alma tC?do un caudal de ter– nura, de apasionado amor hácia una mujer ideal, que entre mis sueños yo vislumbraba, como angélica visión, como la dulce esperanza de futuras felicida- d t • Q · / ') · d/ d t b ? . es .... ¿ men era : ...... ¿ on e es a a ..... .. yo mis- mo no hubiera sabido explicarlo; pero me imaginaba que debía hallarla muy luego . Cuando en la calle fijaba en mí la atención , ó ca– sualmente me miraba alguna mujer, aunque no fuera joven si era hermosa, yo sentía. la conmoción de sen– saciones desconocidas, y como atraído por irresisti– ble imán, seguíala diciéndome á mi mismo; - !Oh! s i ella quisiera amarme, si ella escuchara estos lati– dos de mi j oven corazón, cuán dichosos podíarno. ser y cuanto b amaría yo á ella! Y seguía sus pasos, anheloso, esperanzado, imagi– nando haber encontrado á la mujer que yo debía amar, mas siempre,estas esperanzas me resultaron fa– llidas.

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