El conspirador, autobiografía de un hombre público : novela político social

- 49 - Yo era demasiado joven y ninguna mu1er hermo– a fijaba en mí su atención. ¡Oh! en esa edad, un joven, es como un millonario que llevara un tesoro, buscando á quien ofrecerlo, y sin hallar una hermosa que quiera aceptarlo; y pasa desconocido y olvidado, entre muchas mujeres que van en pós del amor! ..... . Más tarde, cuando ese tesoro se ha derrochado, y no queda de él más que unos cuantos céntimos, en– tonces vienen á nosotros, mujeres hermosísimas vestidas lujosameute á pedirnos aquel caudal de pa– sión y afectos, que para siempre hemos perdido!. ..... Y entónces, nos convertimos en monederos falsos, r repartimos profusamente un amor falsificado, que tiene ménos de verdadero amor, que de plata fina tiene una moneda falsificada. Mas tarde tuve novias y tuve queridas, amé y fuí amado; pero el amor no llegó entónces á ser más que un incidente, quizá el más pasajero de mi vida. ¿ Será esta la causa de que hoy sea el amor el ár– bitro de mi destino, el tirano que á mi pesar ha de- cidido de mi suerte? ... ... Quién sabe ! .. ... .

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