El conspirador, autobiografía de un hombre público : novela político social
- 36 - disminución 6 aminoramiento, todo aquello que pue– de representar una labor productiva y progresista. En cambio vemos ir en aumento, el prurito de vivir Fespaldado en el cómodo sillón del empleado públi– co, ó del oficinista expeculador. Y todos cual más cnal menos, contribuyen á ese resultado, que no es más que la lógica natural de los acontecimientos. ¿Qué es la antoridad para la industria? Es el fan– tasma temido que siempre la amenaza y jamás la proteje: es el gigantesco pulpo, que se le enrosca, la estruja, la comprime entre sus largas y chupadoras manos, hasta extraerle una parte del producto de su trabajo. ¿Qué es la autoridad para el oficinista ó empleado público? Es el padre tolerante y mimoso, que le per– dona todas sus faltas, aún las más graves, eximién– dolo de impuestos contribuciones y de cuanto pu– diera mortificarlo. En el Perú no existe, como en Europa, la lucha del capital y el trabajo; pero sí existe, la lucha del traba– jo de unos, contra la holganza de otros. Aunque por entonces no alcancé á darme cuenta cabal de todas estas anomalías, comprendía instin– tivamente que, el camino cómodo y facil, es el del político atrevido y emprendedor. Por aquella época, sucediéronse algunos aconteci– mientos de poca significación, al parecer, pero que para mí tuvieron la elocuencia, no del momento, sino la que más tarde forma el caudal de la expe· nencia.
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