El conspirador, autobiografía de un hombre público : novela político social
__.--"'.""" - 2~7 - en su empeño de lucrar, y agijoneados por la fiebre homicida de los políticos ambiciosos de los hombres del poder, sin conciencia ni patriotismo, se disputa- ban una presa ............ j ah ! y esa presa era la pa- tria enflaquecida, aniquilada, vendida, hecha girones por esos que se llaman políticos, jefes de partido, caudillos revolucionarios! .................. Y al pensar que yo había pertenecido · á ese número, y había llegado á ser jefe de esas agrupaciones, que pomposa– mente se llaman partidos políticos, sentí honda pena, profundo arrepentimiento! .......................... ,..... . Cuanto me felicito de que mis amigos no hayan aparecido por acá; ni en la calle ni en el tren, he hallado á uno solo. Es lógico y natural que yo no tenga ya amigos. Para el hombre público, los amigos no son más que reflejos de su gloria; cuando esta se eclipsa, aquellos desaparecen. Bajo estas tristes impresiones, contemplaba la extensa campiña, que desde los convoyes del tren se divisa, y cuyos lejanos confines, iban á perderse, confundiéndose con el azulado horizonte del mar. Allí.en medio de aquellos campos, fijose mi atención en un hermoso joven, que cabalgado en brioso alazán, iba cantando alegre canción, que admirable– mente se armonizaba con la expresión de contento y bienestar que se reflejaba en su semblante, y yo
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