El conspirador, autobiografía de un hombre público : novela político social

-286- y por la calle, con el corazón lleno de lágrimas, con la cabeza aturdida, como el que ha recibido ré– cio golpe, yo pensaba en mi situación y me decía: -Si tuviera el derecho de volver atrás, elegiría otro ca– mino; he equivocado el sendero que conduce á la verdaderá gloria; yo no soy más que el naúfra~o que á duras penas ha salvado la vida. Quiero publicar estas memorias. Quizá sean de alguna utilidad para mis contemporáneos; quizá puedan servir de ejemplo á aquellos que, fascinados por las riquezas adquiridas fácilmente, impulsados por los especuladores que rodean á los hombres pú– blicos, y extraviados por sus propias pasiones, crean como yo creía, que el camino seguro, es el de los fraudes y las especulaciones, lleno de encrucijadas y peligros, y no el camino anch , luminoso, expuesto á todas las miradas,y asegurado contra todas las caídas. Si, publicaré estas memorias, y la confesión públi– ca dé mis faltas, quizá me devuelva la serenidad de ánimo que he perdido! ........ . Dominado por las lúgubres ideas del momento, mira– ba á los hombres y me parecían cadáveres ambulantes. Casualmente me dí con muchos de los que danzaban en la política de aquella época, y mientras más encumbra– do el personn.j e con quien me encontraba, mayor el afan mio para alejarme de él, diciendo: Ese lleva un corazón muerto; es una alma que ha perdido todos los resortes que obedecen á los nobles impulsos. Y me imagina– ba verlos, como se ven las figuras de cera de una sa– la de anatomía; y hasta me parecía, sentir los mias– mas pestilanciales, de aquellos seres putrefactos, que

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