El conspirador, autobiografía de un hombre público : novela político social
- .21 - dad arcquipeña, que e tos no son defectos inherentes á un sólo pueblo, sino que on el resultado de las conmociones políticas por las que atravi san todas es– tas Repúblicas de_ mérica, y por consiguiente son extensivo..s no sólo á todos los pueblos del Perú, sino también á todos aquellos en los cuales, se ha levanta– tado mas de una vez la bandera de la rebelión, qul' engendra los odios de partido. Mi tía había res·idido largas temporadas en Lima. cuando su esposo, poseído de la ambición de llegar ú la silla, merodeaba en los campos de la política, sin imaginar que en la disyuntiva planteada por su espo– -a, había de dar con la muerte, antes que con la silla. Y.a se colige que con tales ambiciones, debía ser la ex-coronela, más que otras, intr~nsigente en sus op11110nes. Y considerándose con derecho á todos los fueros de viuda de coronel y caudillo revolucionario, ha– blaba con la autoridad que tales títulos le daban. -Mire U.-decía-venir á hablar en contra de las revoluciones, se habrá olvidado que mi marido fué revolucionario como el que más?·:······· Y apesar del tiempo trascurrido desde la muerte de su esposo, ella jamás transigió con los que fueron enemigos políticos del coronel. Para ver á mi tía radiante de alborozo, bastaba anunciarle desgracias ó fracasos acaecidos á algunos de los hombres notables del bando opuesto al de sn difunto marido. Su espíritu inquieto y apasionado por natural cons– titución, encontraba en los partidos la válvula por
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx