El conspirador, autobiografía de un hombre público : novela político social
-214- ·sa en sus propósitos de conspiradora, que me arre– draba el temor de inferirla una, ofensa ó euando me– nos causarla grande disgusto, alejándola del movi– miento revolucionario, que tanto halagaba su vani– dad de mujer y de gran señora. En el público y entre mis amigos, se la daba el nombre de la Coronela Bella, poniendo mi apellido en femenino. Decíase generalmente : -Esta noche iremos donde la Coronela Bella. - Habrá reunión mañana donde la Coronela ? Pues iremos donde la Coronela Bella. Y en éstas citas de partidos, figuraba Ofelia antes q_ue yo. Ernesto nos daba informes del personal de mu– chos de nuestros visitantes ; no ignoraba nada de la vida galante, ni de las intimidades, donde se oculta– ban las manchas del honor, ó las deslealtades del hombre público. Con esa puéril curiosidad que Jomina aún á las mujeres más sérias, Ofelia divertíase grandemente con los repugnantes detalles dados por Ernesto ; y cuando llegaba un "nuevo," dirigíale esta pregunta: - Y ¿ qué me dice Ud. de la biografía del señor N ? Y Ernesto citando épocas, nombres propios y hasta lugares de lo sucedido, referíanos cosa~ sumamente divertidas y curiosas. Cuando la pregunta se refería á alguno de esos vetereuos de la política, cuya fama era bien conoci– da y su fojadeservicios contaba tantas páginas como fraudes y latrocinios se habían cometido en aquella
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