El conspirador, autobiografía de un hombre público : novela político social

- 210 -- Yo habíame retirado del Ministerio de Hacienda , llevando como 1,1,tilidad de mis negociados, no menos de un millón de pesos contantes y sonantes; los cua– les coloqué en una casa comercial de Londres, no sólo para facilitar mis giros, si que también para ocultar aquella riqueza, que mis enemigos debían conceptuar mal avenida, como yo también, la con– ceptuaba. Bien hubiera yo podido, siguiendo ejem– plos muy altos, aparentar pobreza un tiempo que nun ca es muy largo y luego, después de corto viaje ~l Extranjero, regresar convertido como por obra de encantami ento, en millonario. Y entonces, ante el 11 hecho consumado » no hay ningún osado que quiera conocer 1a procedencia de nuestra fortuna. Un millón de soles, que debían desaparecer tan mal gastado , como fueron mal avenidos! Desde el momento que mis partidarios compren– dieron, que yo estaba resuelto á no poner reparos á lo vastos de dinero, con tal de llegar á la· realización ele mi . ambiciones; ya yo no tuve amigos verdade– ros y de interesados, sino viles é innobles especulado– res, que me vendían su amistad, con mayor descaro y cinismo que una prostituta su amor. i - o sólo de Lima, sino también del resto de la Re– pública, llovíanme cartas con p titorias de dinero que rn forzo so satisfacer á todo cYento sin ob– servación alguna, pues que en ta]e a os tras una negatiYa aparece un descontento qu presto se torna n real n migo . Yo v ía agotarse mis caud ales, sin pod r '\·itar la orri nte qu s los arra traba, de– jándom ~ ·n cambio el . engaño y sinsabor s.

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