El conspirador, autobiografía de un hombre público : novela político social

- 13 - darnente su dinero en obsequiar y agazajar á sus ami– gos y que, con no abundantes bienes de fortuna, apa– recen cual si gozaran de pingües renta_. También es cierto, que por aquella época, el título de rZ:Co, era bién fácil merecerlo en requipa, pues que, las fortu– nas particulares eran sumamente pequeñas y los há– bitos de economía estaban tan arraigados en las cos– tumbres, c1 ue el fausto y el lujo de mi buen tio, hu– biesen pasado desapercibidos en Lima, como la for– tuna más insignificante. Por lo demás Arequípa es un gran pueblo; se le culpa de fanático é intolerante; pero esto es propio de su espíritu Yehemente, apasionado y belicoso. No se puede tener grandes cualidades, sin que de allí re– sulten tambien grandes defectos. Arequipa es uno de los pueblos del Perú, que ma– yor número de hombres ilustres le ha dado á lapa– tria; verdad también que despues de Lima, es la ciu– dad que cuenta mayor número de pobladores, y por su topografía y sus condiciones de vida, la más im– portante del Sur. Situada al pié del Misti, que con su penacho de nubes la domina, diríase que sus hi– jos llevan en su alma, el sello de su volcánico sue– lo, donde las pasiones políticas después de fermen– tar en su seno, corren desbordadas llevando el • grito de guerra y sedición á los pueblos que se le avecinan, tranquilos é industriosos, como lo es Mo– q uegua, que muchas veces se vió contagiada con la misma fiebre revolucionaria de su hermana y ve– cma. Cuán inconcientes son las impresiones de la infan-

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