El conspirador, autobiografía de un hombre público : novela político social
- IJJ - rumor: y por lo mi mo, precisa in. i.-ti r · r petir e11 tudos los tono imaginables, qu el candidato e: rri ól de pureza y d inmaculada honradez. Y la verdad sea dicha: con tal mae tría y elocu n– cia, se portaron mi amigos, y t a l maña se dieron para demostrar tan claro como la luz del día rn i honorabilidad y la alteza de mi conducta que con– cluí por convencerme yo mi mo que aquello era la Yerclad pura y neta, sin sombra de mentira ni adula– ción. Y conste, que con frecuencia acontecía, el ser yo, el más activo colaborador de mi periódico. En los primeros días, cuando aún no estaba familiarizado, con ciertas prácticas usuales, confieso que me era algo durillo, aquello de tomar la pluma para aplau– dirme yo mismo, y atribuirme méritos y cualidades d~ que cerecía; pero muy luego, adquirí el .despar– pajo y la impavidez, de un candidato veterano; y como la cosa más natural del mundo, llenaba cuar– tillas y más cuartillas, que principiaban con éstas ó semejantes palabras: 11 El Coronel Bello, ese esta– dista notable en el que están hoy fijas las miradas de toda la Nación, reunió ayer en su casa á un grupo de sus numerosos amigos, para obsequiarles con un opíparo almuerzo, en retorno de los muchos que se le han dado.,> Otro día decía: <1 El Coronel Bello, ese filántropo amante del pueblo, estuvo ayer á vjsitar el Hospital de ...... y ¡ quién había de creerlo! hasta en ese lu– g-ar, ajeno á todo partido, quisieron los empleados y hasta las Hermanitas de Caridad, tributarle una elo-
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