El conspirador, autobiografía de un hombre público : novela político social
- n 6- ser conspirador y político atrevido, es necesario ser ' completamente libre, sin obligaciones ni deberes de padre de familia. ¿Por qué el amor no nació entónces en m1 cora- zón? ..... . Aquel corazón de niña, aquella alma virginal, ino– cente y pura, inspirábame interés, ternura, más nó pasión; y no pudiendo hacerla mi esposa, parecíame ruin profanación, acercarme á ella, con malévola intención; y más aún prevalido del asilo que recibía en su casa. Siempre fuéronme odiosos esos hombres alardea– dores de conquistas amorosas, que con la inconscien– cia del idiotismo, profanan lo que en el corazón de la doncella ha,y de más delicado y hermoso; sus impresiones amorosas . Creo que de todas las cobar– días del hombre; ninguna tan reprensible, como la de seducir, ó simplemente engañar, á la mujer, cuyo porvenir está vinculado á las impresiones de su co– razón . También es cierto, que yo me encontraba en ese estado de ánimo en que el amor necesita incentivos más poderosos que los que puede ofrecer una pu– dorosa jóven, á la que no es dable hablar de amor, sino con sanas intenciones; y preciso es confesarlo : los hombres llegamos al matrimonio conducidos por la pasión ciega, por el interés de una fortuna ó por cualquiera otra causa, en la que entra por ménos la estimación de las bellas cualidades de la mujer : no había, pues, móvil suficiente que me indujera á casarme con Lucía.
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