El conspirador, autobiografía de un hombre público : novela político social

- 98 - * * * Yo me hallaba seguido, perseguido y casi asediado por numeroso círculo de los que ya se titulaban par– tidarios mios. Cada día medía yo, como en un ter– mómetro, cuánto mi reputación y valimento crecían, en el número de amig,..os, que desde las primeras horas de la mañana, me esperaban llenando las ha– bitaciones contíguas á las mías. Desde el dia en que, tácitamente, y sin más fór– mula que la de mandar yo y obedecer ellos quedé investido del título de j efe del partido, juzgaron cosa impropia á mi lustre y dignidad, el que yo sa– liera como todo el mundo á la calle, sin llevar un amigo, que me acompañara, y para otros lugares pú– blicos, como teatros ó paseos, debían acompañarme dos ó tres de los que formaban mi séquito . No había remedio; para ser hombre de importan– cia y candidato popular, necesitaba vivir importuna– do por mis partidarios, y hostigado por mis amigos, que debían, con su presencia, contribuir al lustre de mi alto rango. Como los hombres que rodean á los candidatos son siempre pobres entidades, sin talento ni digni– dad, yo, apesar de los buenos servicios que ellos me prestaban, había momentos en que sentía el hastío que produce la sociedad de la gente nécia. En ·el público, y señaladamente en los banquetes, 6 en las reumones del partido, mis amigos me in-

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