El bien para todos

42 EL BIEN PARA TODOS. de salvar, ,desaparezca de la tierra y ·pase · á triunfar sin contradicción y etérnamente en el cielo. No hay medio de que no se valgan, ni recursos que no aprovechen para triunfar. La Iglesia es cierto que no perecerá jamás en estas luchas: las puertas del infierno no prevalecerán co11tra ella; pero á gran peligro de perderse estarán expuestos sus hijos, sus miembros; muchos han eaido y caeen cada día; pero sucumbirán fácilmente mucho~ m1 ás sino se combate con resolución el mal en las diversasi formas con que se presenta en los tiempos que co,. rren. Estas formas ,pueden uxpresarse con estas dos palabras: Masonismo y Liberalismo; el pri~ mero ha sido y es el director, y ejecutor el segundo., de casi todos los exesos que se cometen pública y privadamente contra la fé y moral cristiana en las modernas socifldades. Pero á quienes corresponde de j una manera especial este graví.si· mo deber es á los que tienen el cargo de regir y gobernar la Iglesia, de dispensará los fieles los misterios del Señor, de instrui ·- los en la doctrina sana, argüir int. crepar y reprender como buenos soldados de Cristo •• Estos son los que están especialmente .oblig~- dos á patrocinar la verdad y arrancar los errores de los mismos. ~llos son los jefes reconocidos en esta lucha, los que ÍO(:. man el plan del combate. lo exa· minan y aprueban, y señalan el lugar que han d~ ocupar los huestes; combinan los diversos medios de ataque y defensa; dan el santo y seña á las legiones; arengan á los soldados, los alientan al combate, y los unen y llenan de entusiasmo para pelear con su palabra y ejemplo. Se presentan siempre en vanguardia y sufriendo impertérrito~ los acometidos del enemigo, devolviendolc valerosamente golpes certeros y COR• tundentes. (Sigue.) En efecto por medio de los masonea y liberales principalmen• te hJfiltra hoy Satanás entre los cristianos el virus ponsoñoso de ioda clase lle errores, que trastornan su espíritu y de vicios que -=-============== corrompén su corazón. Por ~llos ~ElJUION OFIUUL. mismos los hace penetrar en el - ---- --l PROVISORATO Y VlCARlA Gt:NKRAL DE AYAOUCBO Ayacucho, Octubre ó de 1904. . (UIRCULAR.) hogar doméstico, y malea hasta la constitución y organizació'n cristiana de la familia. Por ellos se introduce, para malearlos tam~ bién en la ,dia-ección y régimen de la pública sociedad. Mona de Dios Lucifer,. como le llama un Señor Vicario foráneo de la Pro-.,incia santo padre, Mpiró ~iem¡.,re, pero I de.··············· · bl ,, h ,,. Ud, en su piarloso cuanto ilustrado cri• Jncc,mpara emente mas oy, a terio comprende bien, que los ejercicios manchar, desfigurar, Y aun bo- espirituales son el signo del progreso real rrar si le fuera posible, dol alma en la fé y la piedad, teniendo por objeLo del hombre la imagen de su Oria- la renovación del espíritu inte-rior. Ut. dor, y hacerlu á su pronia ima- fícil nos ¡nuece enunciar dentro de los es. í trechos límites de un ofieio sus vitales gen y semejanza. No serviré;' hé consecuencias v ¡09 ópimos frtJtos que , aquí el grito que dió en el cielo producen; y es por esto que prescindiendo ese primer libual, de quién · son de tocio comentario al respecto, sólo nos imitadores todos Jos oenaás·, y ese concretamos á. anunciar por su órgano á los Sres. Párrocos de su dependencia, mismo exprasado con el de i Viva qne dicha práctica establecida hace cua. la tibe1'tad/ ha resonado y está tro años, y observada con fidelisima y resonando, en nuestros propios I edificante contracción, tendrán lugar el oídos todos los días. Traducido 10 de Noviembre entrante, t1iendo esta la d d l l • tanda única por las circunstanc~as de ahQ. en to a su cru eza a enguaJe ra. vulgar y práctico, quiere decir: Su Señoría Ilustrísima el Rdo. Obiepo ¡Fuera toda sujeción á voluntad al par que Nós su humilde Vicario, desóa. ajena, á toda ley que no sea for- mos efosivamcnte que el Venerable Cia. d l l . 1 d d I ro, reunido una vez más en la casa peni • ma a por n ibre vo unta e tenclal de Lurdes muestre su celo por·Ja hombre. Pero no l>asta conocer propia santificación y la del pueblo que al enemigo, sino que es preciso apacienta, á quien <lebe el ejemplo y la saber también de que modo ha enseñanza práctica de virtud en el Señor. de lucharse y con que armas ven· Con tal objeto esperamos que á la hreve<lad posible trascriba Ud. á quienes cel'lo. Procuraré iniciará unos convenga el presepte oficio. en esto, y recordárselo á otros, Dios guarde á. Ud para que no olviden enseñanzas C1i>R1AN0 R. PoNoe. de tanto interés en la práctica =-------.......------- ;, Se pt egunta quiénes han de ·combat.ir al Masonismo y Liberalismo? Pues t~dos lo~ que militan bajo las banderas de Cristo; todos los cristiano quo entraron en su Iglesia por medio del bau · tismo, y que no han sal\do de ella por medio de la heregía~ apostasía ú otros motivos. Desde que tienen uso de razón están en el deber de empuñar las armas espituales de esa sagrada milicia, ins· truirse bien en la doctrina cris• tiana, según la co.pacidad de cada uno, no solo para hacer confesión firme de su fé delante de los hombres, dándoles buen ejem• plo. • INS~RCIONES. DE LA EXISTENCIA DE D10s. (Conclusión.) . Si de Jos gran<les cuerpos pasamos á los diminutos, hallamos, que con la ayuda del microscopio se ven multitud de animalillos, que cada uno de estos es millones de veces menor que un grano de arena, como los infusorios¡ los cuales se mueven, se ali• mentau, se multiplican y ejercen las funciones de la vida animal, como los más gigantes animales; éllos van donde quieren, · se encuentran en el aire como niebla, en el agua y por todas partes: un observador dice, que en una gota de agua cpofon sé halla mil millones de estos seres micros. ¡Que sorprendente no será el organismo de estos entes! p,ues tienen entrañas, venas, partes geperatrices, huesos, nervios, glándulas etc. no se rrnede concebir, la imaginación se confunde. Con mucha razón ha dicho San Agustín ' 'Que Dios es grande en las cosas grandes, no lo es menos en las cosas pequeñas." Si trasladamos el estudio á nosotros mismos, vemos que en nosotros hay dos sustancias, una material y otra espiritual; en la parte material persibimos una estructura estupenda. el mecanismo, la fJtmación, el órden v com• binación las parte$ tan delica• das, tan bi ispuestas y proporcionadas de cada uno de los órganos sensitivos, como del ór~ano del tacto, la piel, el dermis, el epidermis, el pigmentum, los pelos y los folículos pilosos etc.; del órgano del gusto, la lengua y los nervios de élla, el paladar; del órgano det olfato, la nariz, su estructura y fosas n~sales; del órgano de la visión, las cejas, los µárpados, el aparato lacrimal, los músculos de la órbita, el globo del ojo, la esclerótica, la córnea, la córvides, el iris, la retina etc.; del órgano de la audición, el pabellón tie la oreja, el conducto auditivo externo, la caja dol tambor, la trompa <le Eustaquio, los huesecitos, el martillo, el yunque, el estribQ etc. .Si pasamos más encontramos, el cerebro, el corazón, Jas venas, las arterias, la circulación de Ja sangre, la fuerza de los músculos, Jas membranas, las fibra~, los miembros, las vísceras y más que todo, la unión de todas estas partes, el uso de cada una de ellas, sus funciones y sus relaciones. Si pasamos más adelante, ~I cuerpo humano está formado de muchas especies de aparatos: los aparatos de la vida de relación, comprende los de locomotor, vocal y sensitivo; los aparatos de la vida de nutrición, abraza á los de circulación, digestivo, respiratorio, urinario y genital. El aparato locomotor, se compone de huesos, articulaciones, músculos y aponeurosis; el aparato vocal, de la laringe; y el aparato sensitivo, de los órganos de los sentidos y el sistema nervioso. Si apuramos un poco más, encontramos un esqueleto pel·foctamente simétrico, compuesto de doscientos och huesos; las partes principales son la columna vertebral que abraza, las vér,ebras, el sacro y coccix; la cabeza, ·el cráneo, los huesesillos del oido y la cara; el cuello, el hueso hi• vides; el to1·ax, comprende las costillas, el esternon y el hombro; los miembros superiores, el brazo, el ante-brazo, el carpo, el meta-carpo, y las falanges, y últimamente los miembros inferiores, la pelvis, el muslo, la rótula, la pjerna, el tarso, el meta-tarso y las falanges. En J.11 parte espiritual encon tramos, el alD\a racional, simplé inmortal, en co.iercio y comunicación íntima con el cuerpo; aunqu Ha puede existir y obrar sin la ria; está dotada de tres faculta intrín8' cas, sensibilidad, e dimienio y Vl)luntad; principio de actos propios de su naturaleza, pues ella siente, en• tiende, juzga, raciocina, compara, imagina, ama ó aborrece, por qll'e ella es de una actividad libte para -' ~oner ó no poner actos contrarios en su elección. Este es el hombre, que una simple descripción de su organismo, de la economía de sus funciones y la de su parte noble y singular, pone en claro la existencia de un autor iu5nitamente perfecto: que oon bastante tino ha dicho Aristóteles. "Que el hombre es, como un universo en sucinto, un simulacro de la creación, es una prueba ostensible y mirífico de la Omnipotencia y sabiduría del Supremo Hacedor." Qué decís ahora hombres sin • razón y sin juicio que condecorandoos con el título de J;> ensadores tenéis esa osadía de negar la existencia de Dios principio v . fin de todas las cosas, atribuyen• do el ser de estas á la casualidad? Cuando de todas ,artes se deja oir una voz recia y enérgica que le proclama, que le ensalza y que le glorifica? Cómo no os acercais con vuestra.conside.. ración á los efectos de la causa primera y los estudiais despreocupadatnentc para convenceros que no es la casualidad que los produjfl,..sino que Dios Jos crió! Que la corrupcion y la sobérbia, os conducirán á tamaña estravagancia 1 Acaso la casualidad es alguna entidad, para hacer que exista siquiera algo, y no seres admirables como hemos notado! Reconoced vuestro error ga• rrafal y vuestro desacierto en materia tan importante y nece• saria, contemplando la sublimidad de la naturaleza creada y es• ta mediLación hará que se ílttmi• ne é ilustre vuestra razón ofuscada y os despojéis convencidos de ese ropaje diabólico del ateismo que miserablemente os perju. dica, uníos cuanto ha con los verdaderos creyentes en Dios para aclamarle, ensalzarle y glorificarle por todo el resto del tiempo que os queda de vida. Así ~réis cada uno, Dios mío, yo existo por que tú existes y existen las cosas porque tú las has criado. BUENO; PERO EL ALMA NADIE La HA VISTO. Bueno, sí; porque precisamen• te es de aquellas cosas el alma, que no se han de ver. Basta que se las sienta sin que se las vea. Hablemos un rato tú y yo de este asunto. Vamos al ·caso •1,Te crees ó no superior en algo al bruto animal!

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