'mana la autoridad civil.y sag!'a/la·~ ) Mucho podéis hacer; más ¡oh m~rta~es, r tenido como verdad algún fi.lóso1 D rnasen quiso que hov ~ecretos qu~ están sobre las ciencias! fo" . FíatP ahora de un sistema para que 8: go e . . • y as1 los de Ja vida y de la muerte, ~ l . • , estas autor1dade uesen dtstmtns, ¿llegará alguna vez en que entiendan? cual9me1 a, solo porque le veas \ . . EL· BIEN .PAR;\ TQDOS. •i • ·pero ·no 'quiso que obrasen sepa I seguido y apoy. _ado y ponderBdo radarnen'te y por sí, ni menos que Si á nada vida das, ni la comprendes, por una"S cuantas docen·as de sa,.. ·se hosiilizasen; antes bien, así el ¿¡rnr qu6 niegas á Dios, causa pdrncra bios de profesión! . o· l y vas con transformismos y con átomos p l . querer del 'mts () tos corno e rechazan.do la voz de tu e-on"Ciencia? ero, Vamos_ a caso, i crées bien común de esta sociedan, ab- que para exphcnrte la secreta A solutatneúte exigen qu~ .en regirla Mal uso se hace, pues, de aque'J <le5teJló, razón de esta monstr·uosa sinra- t luz <livina, 'inmorta 1, ~acra lumbrera, ,, ti ) · h · y gobernarla and~ per ec'tamente que á ver el bien Yel mal nos encaminu, ~on e ate1s_mo . ay que re~urr1r unido ·el poder c1v11 con el sagra- y á Dios re·verenciar y su gtandeza. a tales explrcac1ones1 ¡ N 1 por ·qo ;y _eclesiástico. TieOP- en ver- Busquemos ya la Luz, Y ella nos gu·íe piensó! Hay disparates ª?n'lira- ·dad, el Estado sus derechos, y los su asiento perennal está en la uerra bles -que con todo y ~er d1sparatiene asimismo la Iglesia; pero es 'sil cátedra sagrada es la de Pedro; tes honran á sus an'tore~, que por 'necesario que el uno y la otra se sus ense'ñanzas son las de la Ig'Iesia! por ·e5to se dijo que hay subli·me~ ·enlacen con el \'Ír culo de la u- visionarios. .Extraviados en sus ~,..--.._,,.--..,-...,-...,,.--../"'"',.r----..r---,,.--..,,.--..,,...._,;-..._,,...._, b . • 1 L 1 ·ni6n y la·concordia. Procediendo sus 'tra a.1os rnte ectua es, so ,o ·así ,,inidos, resultará <pie en las 'ª~ª el pu~lJto . quizá por haber tomado mal el relaciones ·entre la Iglesia y el · ¡ punt·o de partida, muestran no Estacio se evite fa perturbación l obstante _profundo talento, inge- ·qne actualmen·te los aflige, per- L~ RAZÓN D~ LA siNRAZÓN. · nto s~til~ elPva-ci'ón de _sentimien- 'tu r ·b ación imprndentísima por tos 1<Jca! ge11eroso, y sobre todo tnnéhos títu'los, y á todos los hom! Me gnst.án ¡, a ,eos, .Í, sefíl)r, ·bun!a fé. '.' do el mundo, p-or bres de bien justamente enojosa; ·po)·c¡i1e son. _f~·ane\~s <: lo enos. pur C'j~mp lo, admira á Platón, ·co·n lo ·cual se consegu_irá t11 mis- -(Goerrit á J ~10~ ! drcen, y ltJ<'g<_l, aun c~llfican<l·~ d~ uto_~ias sus ~ro-_ mo t_iempo 9ue, no confundi~ndo ~111. da~sc cnst .. t1er~¡)O p~ra r~' SJH· ; Y.,ectos de .organ1za_c1on so c_1al. se nt separnádose las. relac1oues 1 ~•, anad_P-n a gr~to he, id?: • A n- , l ero ~l ate1smo, ¡ valgame D10~ ! del Estado y de la . Iglesia, dcu cha Ca~t1!la ! ¡_ V 1va la hhert.ad ! 1 C:!l ateismo no e_s sistema. El at~1slos individuos de esta sociedarl al Me gustan porg~1e s~m francos, y mo es ... i(lUieres que te lo d1g'a César lq- que ·es <let César y á svel1an !ª blasfefmia, y s-e ~pr'e- con fran9ueza1 un expe_di~t'lte paDios lo que es Dios. sura~ a darnos ln~g<_> la ·s~r med1~namente d\vertida es\a (Seguirá.) r a z o-n de ella y á ,1 ej ar 1 ~ vida y distraer el temor de la bien jus'tificada': hé aqní porqtré- otra. Nada más, nada más. En ================== á e:tas 'Cuatro líneas destinadas, , ciertos abusrdos y deHrios que ol>- & ítC~4tUra ♦ amigo lector, á ponert.P al co'rrien• ! serbamos en la historia de la filo- 'Oh, Luz de la verdad·! óh, Lu~-del cieTo·! esplendente lumbrera que 'en la tierr , con tus hermosos rayos y fu lg-or~s disipas el er,br y las tinieblas! Tu iluminas los campos dilatados do se ex tiende magnífic_a la _cie1ria, , y conduces tu.s armas v1ctór1osal haciendo á la ignorancia cruda gul na. Tus armas, sí, tus armas recle'ntoras, ]as que de negra noche nos libertan, son los lampos de luz que desde el cielo iluminan-~á húmaha intelige'ncia. Oh, bentlitas mil vece~ Fon tus luces 'ele tividos r81góres que despiertan 'del sueño l'Jrrenal á los mortale~, orlá.ndoies la sien de gloria cierta. ., • 6Oh, sí, tú fuiste allá la q1le en uh día irradiando á la edénica pareja, 'Colocaste en sus rrentes tus fulgores , cual diadema fümortal de sus cabezas! De ent-0h~e& para ará, cuánto hay ,te hueno cuánto de hoble y grande el hombre pien~a, lo dehe á ti, divina inspiradora, maestra de l~s á.rt~s y las ciehcias. Son tan vastos tus triunfos y tus glorias cual de los siglos la eternal carrern, pues que en ellos el numen ele los hdmbres ha resuelto mil mágicos prt>blernas. Matemlitica11. sabia astronomía ]a mecánica, brújula é imprenr • bellaR a~les, vapor y fuerza eléc rica, y la pólvora y armas de la guerra. Oh ingenio portentoso que c1cumulas y asombras la razón con lo que inventas, tquién te ha dado el secreto de los cielos que aparehtas leer ein que lo leas? · ¿Se te tia dado poder para que ehctimbres tu arrt1gahte razón, y á las estrellas )es mides su extensión y ~us <'aminos, y sus sierras volcánicas inmensas? iSe te ha dado poder para que al rayo 1o aniquiles maneísirno en- la ti1: r1 a, y nos guarde sonidos y palabras,. 1 que tltros hdmhres dycron y otras ép '.><:a~? Sí, te ha-dado poder el que en el •;iclo presidé de los tiernpos la carrera, e] que di(j el sér a I orbe y dil:'.1 la vicia, sacatido tlal ho ser las e:iti~tehdae. Mas esa luz radiante que ilumina y quita de la muerte la:; tinit:hla~, es un rayo del cielo, y ante el delo, depóngase el deJirio y Ja sobérb1a. te de ias causas s·ec'retas d-el ateis- 1 sofía, se ha caido á füe'rta de mumo, l<•s he puesto por le1na las sa~ cho cavilar y devanarse los sesos bi d,1~ }mlabras quu tan entusias- para atcanzar la verdad. Para mado trafrrn allá en 5,os buenos ilegar á ateo se necisita mucho tl<-'mpos ni inmortal D. 'Quijote: menos: el procidimíer'llo es más L·r rm:ó t <fr la sinrazt5n. sencillo. Consiste todo en sentir- -¡Hombre! me deda días atrás se uno algo satisfecho de sí mi~- 1111 ru~ .amigo, ligero de cascos, nn>, ó codicioso de lo ajeno, ó con quu,n me encuehtro de ma- encenegado en el charco d-e las nos á boca de vez en cuando; si brutales pasiotl'es; reparar luego tan absurdo y fo-era de razón es que la idea <le Dios incoo\oda y . ~I ateísmo, z.cÓmo hay ateos si- mortifica á quién de esta suerte q~,wra parn un r;'n~edio! ¡,No de- desea vivir; _y en vista de esto, hiera eu bu-ena log1ca ser un ateo para sacud1rs~ algun tanto la un múnstruo raro y fenomenal? mosca irbportona del remerdi- 'J?ara mí, ~I que sean alguno~ los miento, resolvers0 ún día, y echar, que 'pública y paladinamente pro• como se dice, la capa al toro, y feseh tal si~tema, es ya un dato cortar por lo sano, exclamand'ó- ~·egular-para creer que no ha de "¡Qué Dios ni Dios? ¡No exisser tan loco y desatinada como te Di os!" Y l u~go, con un nos ha beis querido pintát•. poco de casualidad, y naturaleza, - ¡ Vaya ! i y quién te figuras y fuerzas ocultas, y otro poco de tú, le dije JÓ, qne ha . tle hP-char fanatismo popular, preocupa• locuras y <J,,sa tinos, sino lt>s hom- ciones de la infancia, superstición brf':s1 Porq11e es claro; no es pri c_lerical; palabras todas que se vilegio <ie hts piedras; de los ar- aprenden en quince minutos; cáholes ó de lo~ brntos el tfü:paratar, tate un maestro y doctor en ateissi no <leJ ser raciona I; único que mo; grnduado de tal con todas puede darse cuenta de la Verdad las formalidades académicas de y púr lo niismo único que puede la secta. Esta es un ateo; así se separarse de ella. Y aun, tle en- ; hacen todos, ni más ni menos. tre los hombre~. n~p;ira que no 1 -Cruel estais y desápiada<lo suele a poyar los gntndt•s desati- en vuestrt> retrato. • nos la g:cutH ctSi sencilla, ruda y 1 .:_No· siho muy verdadero. Lo on.Hr,abc1; f-'"-tos ~uclt>n ho a par- 1 veras. Voy á ampliarte para e,so tarse <lel mnural h11~n sentido la explicación. Si la existencia que; il11stracJo por h fé, es enmi- de D10s fufise un -dogma pura11u llirno )' s111 tropit•zo:-; ~iuo los mente especulativo y abstracto, e:;~:opeu1dos y t•nc.·1,1nbrado. filó- siu niuguna aplicación y trascenH,h,~. qui<:un;, por E!l maldito an dP-rwia á la vida real, pocds 6C t<~J,, (it: lw:--c.:ar;hH~ ta t>n lo que to rnadan la molestia de negar· t10 d<.'1,i<·rau. :-,1•11<.1_, ro.:- =dfl. cuw,ci- ei::1.e dogQ «): ~ll ll el calor y entu- < o.·, St ; fo¡,, inw por ~u tLT• par ti- sia ~uin con , ue hoy lo Hacen. cular lct,rio:- J t-Í:-kmu.: ül dn·, :· b,> ,1iscutírían; á lo más, sos<'g:.l- :11stít1,J(•n c~a:-i ~us if,rsio1te~ á li . da y teinpladarnente en las es st ucillé1 y prá.-tiC'a realidad (Je '. cuela~, como sucede con los pro1~1~ c•o:-fü;. · l'or done.le Cice:;rÓn, 1 bleh1as geográficos 6 astron'miquc fué perro viejo ( y nada neo cos, y paz coh totlos. Perb la UI u I na rnottta rw), deda ya en su Pxistencia de lJios es, sobre todo, tic ·mpo ~~ (JUe no había disparate una verdad práctica y de consegordc ui thico que uo lo hubiese cucudas que luego se hacen sen- ( ü 27 tir muy oe-Serca en nuestra vida ordinaria y cotidiana. Porque·, si ad mi to que ·existe Dios, he de admitir luego ¡necesariamente'¡ que es mi Criádor, mi Dueño, y mi Legislador, y 'mi Juez; he de ad·mitir que tiene derecho á dictarme preceptos y 'á imponerme prohibiciones; y estoy obligado á investigar cuáles son es'tt>s precept~~ y ~stas prohiqi_~i~'f1es, y no sólo para saberlos, sí que prin• cipalmente para ' ajustar á e0Hos mi conducta. Si reconozco que existe Dios, he de reconocer que no soy independiente, ni sobera- no, ni cos~ alguna 'd<"i esas que me dicla el orgullo, sino que tengo quien vigila sobre mí, quien 'espia y sigue al pormenor todos los deseos de mi c·orazón, todos 'los caprichos de mi fantasía, todo·s los · apetitos de mi carne, to· dos los humos d·e mi vanidad; que los vé, los a'puntá, y ha de juzgarlos severísimamente. Si parto del principio de que ha}' Dios, he d'e contar ctm un 'testigo de vista de mis más ocultas acciones-, con un censor de mis más secretas pa1abras, con un interventor de mi~ negoci'Os, con un fiscal implacable que por medio de la conciencia, que és su pregonero, unas veces me dice: ~-¡Bien adelante!" Otras veces me dice: ' '•¡ Alto, eso no; detente!" y que de esta suerta me obliga á lo bueno, mandándome que lo haga, aunque sea costoso y duro de hacer; y me @nfrena, y me pone barreras para lo malo, aunque á mi paladar Ie sea por extremo apetitoso. Y fracamente, tener siempre ese fiscal al lado, tener ese interventor en todas mis operacion~s, tener ese J ue~ siempre en perspectiva, sentir ese aguijón á todas horas, hasta cuando uno no tiene ganas de que le aguijoneen, ó topar con ese freno á la hora menos pensadá., cuan do uno se iría tan <lesáliogadamenle á retuzar por todos los prados y florestas .•.. ¡ay! ¡amigo mío! esto es duro, esto incotnada, esto pica más que la mostaza, esto es atroz, esto pasa de castaño-oscuro; · esto subleva! .l.\'l uchos, es verdad; apechugan con todo y sin negar ~ Dios, y sin cuidar mucho de observar su ley; siguen tirando como pueden con sus remordimientos á cuestas, ó cayendo y levantando, que es lo más frecuente, hasta que con la gracia divina lográn tal vez sentat· algo el pié, y morir siquiera como buenos cr~yentesj ya que como tales n~ supieron vivir. Estos son los más, -son los que conocemos con el nombre genérico de malos cristianos. Pero algunos, ó más vivos de genio~ ó más sordos á la voz interior, ó más encalJecidos en el mal, creen prefei-ible sacudir del todo em• barazos y liga.duras, y colocarse en terreno más despejado y radical, empezando I or declarar ¡guerra á Uio~! para !uégo poder creerse con más razóu libres de sud .Mandamientos. Escucha una observación. iN o te parece que si los caballos así algo fogosos pudiesen discurrir y filosofar, y
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