El mercado para esta producción industrial era pequeño, puesto que se limitaba a la población urbana de la costa, pero acrecía rápidamente conforme iban expandiéndose las escuelas y las vías férreas. LA NUEVA ECONOMÍA DE EXPORTACIÓN Y LOS ESPACIOS REGIONALES Para el relanzamiento del sector exportador fueron importantes, además de la ganancia extra que brindó la situación monetaria hasta 1896 y el acuerdo de desgravación de las exportaciones de 1890, las reformas que mejoraron los derechos de propiedad en la minería y la agricultura. En 1900 se promulgó un nuevo Código de Minería y dos años después un nuevo Código de Aguas. La idea común y dominante en ambos documentos fue permitir la explotación minera y agrícola en gran escala, mediante la eliminación de los límites a la concentración de la propiedad que habían existido hasta entonces, heredados de la época virreinal. La producción minera se orientó hacia el cobre; en el campo de la minería no metálica, despegó la del petróleo. Ambas fueron desarrolladas por inmigrantes europeos establecidos durante la época del guano, como los señores Pehovaz, Steel, Pflücker, Gallo, Azalia y Piaggio, pero pasaron a manos de grandes compañías extranjeras como la Cerro de Pasco Corporation y la International Petroleum Company, en los primeros años del siglo XX (véase el siguiente recuadro). Estas empresas produjeron para la exportación, para lo cual montaron grandes oficinas de refinación en Tinyahuarco (la oficina de Smelter) y Talara, respectivamente. 249
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx