El aprendizaje de la libertad

Bajo ese tétrico escenario, Manuel Pardo asumió la presidencia de la república, con un importante discurso ante el Congreso, en el que anunció la cruda realidad de una severa crisis fiscal. Los gobiernos militares habían dilapidado el dinero del guano y se habían endeudado sin medida, dejando al primer gobierno civil de la historia sin la renta del guano, que íntegramente debía destinarse desde 1872 al cumplimiento de los pagos de la deuda. Era imperioso crear nuevos impuestos y buscar sustitutos a la renta guanera. Caricatura aparecida en la revista peruana El Cascabel, de 1872, en que se satiriza a Manuel Pardo, como un acaparador de la renta del guano, al demandar que el Estado peruano debía vivir de los impuestos. El Estado es representado como un enfermo de «impuestitis». Finalmente, el gobierno se inclinó por lo segundo, aunque no necesariamente se trataba de alternativas distintas. La creación de nuevos impuestos es, sin embargo, siempre compleja y sus resultados, si son malos, tienen consecuencias inmediatas, y cuando son buenos, ocurren solo en el largo plazo. Los nuevos impuestos deben ser inicialmente suaves y debe emprenderse la costosa tarea de difundirlos y hacerlos cumplir, bajo 155

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