El aprendizaje de la libertad

«Un grupo de indios» del Cusco, representados en una fotografía retocada incluida dentro del Atlas del Perú, de Mariano Paz Soldán de 1865. Paz Soldán (2012[1865]). En cierta forma el Perú fue reinventado entre 1848 y 1878 por el arribo de los inmigrantes asiáticos, europeos y americanos. Si bien el número de estos inmigrantes no alcanzó las cifras millonarias que tuvieron en naciones como Estados Unidos, Argentina o Brasil, la escasez de mano de obra y de talento técnico en el Perú de mediados del siglo XIX era tanta que la inyección de esos aproximadamente cien mil hombres, que representaban un 5% de la población del país en ese momento, provocó transformaciones importantes. Hacia finales de la década de 1860 y en la de 1870 llegaron al Perú los primeros ingenieros, que representaron a un tipo distinto de intelectual de los geógrafos, botánicos y mineralogistas que el país había conocido anteriormente. Arribaron, entre los más destacados, el estadounidense Henry Meiggs y los europeos Ernest Malinowski y Eduardo de Habich. Los dos primeros tenían como propósito poner en marcha las obras ferroviarias que el gobierno de José Balta (1868-1872) decidió iniciar con el dinero del guano (o, más exacto sería decir, como veremos luego: con el dinero de los préstamos avalados con el guano y el salitre). Aunque los 142

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