en un momento en que la economía europea no brindaba muchos empleos, como el caso del naturalista italiano Antonio Raimondi (Milán, 1824-San Pedro de Lloc, 1890); inmigrantes de otros países sudamericanos, como los hermanos chilenos Francisco y Antonio Bilbao, Victorino Lastarria, Benjamín Vicuña Mackenna, el colombiano Sergio Arboleda o el uruguayo Juan Espinosa; y limeños como Ricardo Palma, José Casimiro Ulloa o Luis Benjamín Cisneros. También hubo representantes destacados nacidos fuera de la capital, como el piurano Carlos Augusto Salaverry, el arequipeño Simeón Tejeda o el tacneño Francisco de Paula González Vigil. Algunos combinaron la militancia en las letras o las artes con la política activa, como ministros de Estado o congresistas, como fue el caso de Manuel Pardo, quien llegó a la Presidencia de la República en 1872, los hermanos Pedro y José Gálvez, o Francisco Laso. Esta generación liberal irrumpió de forma activa en la escena pública durante la era temprana del guano y su prédica fue importante para reorientar el gasto público cuando los fondos en manos del gobierno acrecieron sustancialmente. En 1859 un grupo de ellos fundó la Revista de Lima, que hasta 1863 se convirtió en su órgano de difusión más prestigioso (véase el siguiente recuadro). 115
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