Del Tahuantinsuyo a la historia del Perú

donde tuvo encomendados a los pobladores de Acarí; Cf. Rodríguez de los Ríos (1973), el cual consiguió que los mallcus dieran a los urus semillas y cuyo resultado fue que estos las desenterraron y se las comieron (Diez de San Miguel, 1964, pp. 140-141), sin embargo esto puede deberse justamente a la dominación que los aymaras ejercían sobre ellos y a que no se beneficiaban de igual manera en la redistribución de los productos agrícolas. Un dato importante sobre los urus en momentos poco posteriores a las visitas de 1567 y 1574 lo encontramos en una carta del Factor de Potosí Juan Lozano Machuca dirigida al virrey (Potosí 1-XI-1581, en Jiménez de la Espada, 1965, II, pp. 59-63), donde señala la existencia de mil urus cazadores de guanacos y vicuñas. Como entre los lupacas, los urus no se beneficiaban aquí del ganado domesticado ni de la agricultura (en el altiplano o en las «islas» marginales), pero sí, en este caso, del ganado andino libre y no reunido en hatos. La evidencia de encontrar poblaciones urus tan diseminadas debe empujar a la investigación en fuentes administrativas que versen sobre la región sur del altiplano del Titicaca 77 . Sin embargo, la marginalidad de los urus, evidente en las fuentes tradicionales, aparece también continuamente en las administrativas y parecen estar condenados a vender su fuerza de trabajo para pagar la tasa impuesta; es aquí donde se aprecia el interés de la administración española en convertirlos en sujetos tributarios. Por ello insisten los administradores en demostrar su capacidad para los trabajos rudos, así como su habilidad no aprovechada, porque al no participar en la distribución de las riquezas ganaderas ni poseer tierras, no se encontrarían de otro modo en condiciones de acceder al tributo que la corona española reclamaba de los hombres andinos. Es necesario añadir que la marginalidad económica de los urus se encuentra reforzada por una situación de marginalidad social. Su evidente relación de dependencia frente a los aymaras hace considerar su situación como la de un pueblo conquistado78; su ubicación en el sector urin parecería reforzar esto. LOS MALLCUS Desde la visita de 1567 podemos rastrear la situación de los mallcus, que varía sensiblemente en los años que van desde la invasión y, particularmente, desde la visita de Garci Diez a las visitas toledanas. 96

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