Del Tahuantinsuyo a la historia del Perú

Coincidiendo con esto, fue cambiada la versión oficial de la fundación del Cusco, realizada ahora por una sola pareja primordial (Manco CápacMama Ocllo), sobreviviente de la creación relatada en el mito de origen más antiguo. En el transcurso de los mitos mencionados podemos encontrar los elementos que configuran el modelo ideal que los hombres andinos se formaron del Inca y que en parte continúa vigente en la actualidad. Huiracocha, Inti y el Inca aparecen como divinidades sucesivas y creadoras del mundo andino en las versiones conocidas, cusqueñas o no; son dioses ordenadores (van der Leeuw, 1964, p. 551), que construyeron el mundo a base de los restos de creaciones (ordenaciones) anteriores que habían entrado en crisis. Cuando el primero se transformó en un deus otiosus, surgió el segundo como una divinidad dinámica y fecundadora, productora del maíz, presidiendo la organización del Tahuantinsuyo. Después de producida la destrucción del estado andino a consecuencia de la invasión española, el Inca (Incarrí) pasó a tomar las características de una divinidad también creadora (ordenadora) pero vencida por el dios cristiano y latente en la espera de su resurrección mesiánica, que supone la transformación total del mundo (una vuelta del tiempo y del mundo = Pachacuti), que hará posible volver al tiempo pasado, perfecto y feliz, donde el hambre no existía. Sin embargo, de esta sucesión, que algunos especialistas podrían hasta comparar con un mito de las tres edades, influido en los Andes a través de la evangelización franciscana realizada bajo los esquemas de Joaquín de Fiore (u otros similares), las crónicas dejan entrever que las tres divinidades podrían ser entendidas como simultáneas, configurando así una triada divina presidida a la distancia por Huiracocha, con predominio efectivo del Sol (Inti) durante el Tahuantinsuyo, y representada en la tierra por el Inca, sol de la tierra 19 , en la forma de una divinidad circulante (el poder presente y actuante) hasta el punto que puede ser considerado en los Andes como un centro del mundo viviente, que era tratado como tal dondequiera se encontrase 20 . El Inca es un arquetipo que modela la conducta de los hombres, que se remiten a él en el cultivo del maíz —cuya importancia ritual es fundamental— 21 , en la construcción de andenes o bancales (terrazas de cultivo), y de canales de riego para la distribución del agua 22 . El Cusco, identificado con el Inca, es el modelo perfecto de las ciudades andinas prehispánicas, que se construían a su imagen y semejanza en términos rituales, y que requerían 38

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