Del Tahuantinsuyo a la historia del Perú

(1971 y 1973), Alberti y Mayer (1974) y, también por cierto, en Polanyi (1957); véase también Pease (1992). 34 La importancia del maíz de Yucay ha sido resaltada por los cronistas que se ocuparon del Cusco, y así ha sido reconocida también por los tratadistas (Horkheimer, 1973, p. 81; Murra, 1975, cap. 2). El último indica la importancia del riego para su cultivo, según afirmación de Garcilaso de la Vega (1960, pp. 149-150, por ejemplo), mostrada en las andenerías de la zona. 35 Es posible que la presencia de yanas en el valle del Urubamba, indicada anteriormente, se debiera a la necesidad de lograr una producción intensiva del maíz; sobre la presencia de los yanas en el lugar tenemos numerosa información (por ejemplo, Sarmiento, 1947, pp. 192 y ss; Rostworowski, 1953; Villar Córdova, 1966; y Murra, 1975, cap. 8). Murra consideró que los yanas constituían solo el 1% de la población activa de los Lupacas (1975, p. 235); sin embargo, esta cifra no es definitiva. Los documentos publicados por Villanueva (1970), ya mencionados, permiten un estudio interesante del tema. 36 La creación del mundo realizada por la divinidad creadora Huiracocha, considerada como la más antigua del Cusco, supone ya una relación entre el área del lago Titicaca y la región del Cusco; el creador (ordenador) inició su obra en el altiplano, para fundar inmediatamente después el Cusco (Pease, 1973, cap. 1). 37 Sarmiento anotó: «Tenía Chuchi Cápac [mallcu de Hatuncolla] opresas y subjetas más de ciento y sesenta leguas de norte-sur, porque era cinche, o como él se llamaba, Cápac, o Colla Cápac, desde veinte leguas del Cusco hasta los chichas, y todos los términos de Arequipa, y la costa de la mar hasta Atacama, y las montañas de los Mojos..» (1947, p. 191; cfr. Murúa, 1962, II, p. 88); la referencia de Murúa repite en buena cuenta a Sarmiento, a quien pudo copiar. En 1983 Julien publicó Hatun1olla: A view of Inca Rue from the Lake Titicaca Region, donde se estudia detenidamente la presencia incaica en la región de Hatuncolla. 38 Murra (1964, 1967 y 1972), incluidos en la edición de 1975. 39 Aparte de la información de Diez de San Miguel, se encuentran numerosos datos sobre la ropa de Chucuito en el Archivo de la Casa de Moneda de Potosí, incluyendo los problemas relacionados con su venta en el mencionado asiento minero durante el siglo XVI. Se reclama un estudio del circuito de ropa en torno a Potosí, que afectó especialmente a la población Lupaca. 40 Sobre las colonias de los Lupacas y su situación ver Murra (1964 y 1975, caps. 3 y 7, respectivamente). Para momentos posteriores a la visita de Diez de San Miguel, véase el cap. 3 de este libro. Waldemar Espinoza discutió la situación de Copacabana como enclave cuzqueño en el área (1972, p. 6). Murra afirmó que Copacabana fue en realidad una «isla» o colonia del Cusco en territorio lupaca y que, consecuentemente con esta individualización, fue entregada en encomienda después de la invasión a Diego García de Villalón, mientras que el área lupaca quedaba «en la corona real» (1970, p. 59; cfr. Espinoza, 1975, p. 15, n. 34). 41 Diez de San Miguel (1964, p. 106); allí los lupacas «dieron una vez al ynga para la guerra de Tomebamba donde este que declara fue con él seis mil yndios y de estos murieron en la guerra los cinco mil y todos los caciques menos dos y no volvieron más de mil yndios de los seis mil...» También Cobo (1964b, pp. 90-91) menciona la presencia de los Lupacas en la conquista de los Cayambis, donde relató la presencia de 202

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx